A Joselu
¿Cuántas veces hemos pensado que formamos parte de una ficción? ¿Cuántas veces nos ha flaqueado la conciencia sintiéndonos como un personaje vapuleado al arbitrio de un autor que desconocemos? La fiabilidad del mundo tal y como lo conocemos junto con las personas que nos rodean no es sino una frágil apariencia, y basta una sacudida para que los decorados y las máscaras se vengan abajo y revelen los horrores que encubren. ¿Acaso no es la vida un envoltorio de sombras y quimeras?
En el comienzo de la Edad Moderna cuando se pone de manifiesto esta situación fundamental del hombre, recién salido de la Edad Media: don Quijote piensa, Sancho piensa, y, no solamente la verdad, sino también la verdad de su propio yo que se les va de las manos, en aras de una ficción brutal. Gregorio Samsa se somete a la metamorfosis, a la pérdida de su identidad; don Quijote, en cambio, para seguir siendo don Quijote, acepta valientemente la explicación de que un malvado encantador ha hecho desaparecer su biblioteca. Al aceptar la fantasía, permanece fiel a su identidad imaginaria.
La España del 1600 que conocemos hoy y que cuenta para nosotros es la de Cervantes y no otra, la de un libro irreal sobre libros irreales y sobre un anacrónico caballero andante salido de ellos, no de lo que era o fue la realidad: la España de 1600 de lo que así se llamaba no existe, aunque es de suponer que se dio. ¿Acaso no tiene más realidad don Quijote que ninguno de sus contemporáneos históricos de la España del siglo XVII? Sherlock Holmes ha sucedido en mayor medida que la reina Victoria, porque además sigue sucediendo una vez y otra, como si fuera un rito. La Francia de principios del siglo XX más verdadera y perdurable, más visible, es sin duda la que aparece en En busca del tiempo perdido de Marcel Proust.
La España del 1600 que conocemos hoy y que cuenta para nosotros es la de Cervantes y no otra, la de un libro irreal sobre libros irreales y sobre un anacrónico caballero andante salido de ellos, no de lo que era o fue la realidad: la España de 1600 de lo que así se llamaba no existe, aunque es de suponer que se dio. ¿Acaso no tiene más realidad don Quijote que ninguno de sus contemporáneos históricos de la España del siglo XVII? Sherlock Holmes ha sucedido en mayor medida que la reina Victoria, porque además sigue sucediendo una vez y otra, como si fuera un rito. La Francia de principios del siglo XX más verdadera y perdurable, más visible, es sin duda la que aparece en En busca del tiempo perdido de Marcel Proust.
Como ya dije en la primera parte de mis Papeles dispersos sobre el Quijote; no hay una sola idea de la novela occidental que no esté presente, en germen, en esta obra.En la primera parte del Quijote es la historia de una locura decidida, deliberada por quién la padece, y en la segunda parte es la historia de esa misma locura no ya aceptada, sino fomentada, querida, propiciada por los demás. Pero reparemos en un detalle: ¿Por qué don Quijote actúa ya con menos inocencia cuando se entera de que hay alguien contando sus aventuras y han sido publicadas? Porque don Quijote sabe que está siendo "observado" en todo lo que hace por un autor omnipresente. Su inocencia y fantasía desaparece.
Si leemos muy atentamente esta inmensa obra, vemos en el capítulo 19 de la primera parte, cuando Sancho le pone a don Quijote el nombre de El Caballero de la Triste Figura, le dice don Quijote: "Y así, digo que el sabio ya dicho (refiriéndose a quien está escribiendo) te habrá puesto en la lengua y en el pensamiento ahora que me llames El Caballero de la Triste Figura."
Primer indicio de un personaje de la novela consciente de ser un personaje de ficción.
En el capítulo 32 de la primera parte, cuando están todos en una venta hablando sobre libros de caballería, el ventero se emociona y lanza toda una diatriba de fantasías surgidas de este género. Dorotea le dice a Cardenio por lo bajo: "Poco le falta para hacer la segunda parte del Quijote."
Segundo indicio de personajes que son conscientes de que forman parte de una ficción cuando todavía la primera parte de la historia no ha sido publicada.
En el capitulo 2 de la segunda parte Sancho le dice a don Quijote: "...anoche llegó el hijo de Bartolomé Carrasco, que viene de estudiar de Salamanca, hecho bachiller, y yendo yo a dar la bienvenida, me dijo que andaba ya en libros la historia de vuestra merced, con nombre del Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha; y dice que me mienta a mí en ella con mi mesmo nombre de Sancho Panza, y a la señora Dulcinea del Toboso, con otras cosas que pasamos nosotros a solas, que me hice cruces de espanto cómo las pudo saber el historiador que las escribió."
Nos encontramos ya lejos de don Quijote que quiso permanecer fiel a su identidad imaginaria para inventarse pasiones, porque sabía que la otra realidad también era una ficción que no le convencía, y, que además, poseía un poder insospechado que le anegó sus aventuras y su intimidad. Nosotros, más cercanos a Gregorio Samsa, estamos sometidos a nuestra pérdida de identidad en un mundo de ficción que aceptamos como real y anulador de nuestros mejores actos de libertad e imaginación.
¿Cuántas razones nos hacen falta para poner en cuestión nuestra identidad? ¿Cuántas veces pensamos que formamos parte de una ficción?
¿Cuántas razones nos hacen falta para poner en cuestión nuestra identidad? ¿Cuántas veces pensamos que formamos parte de una ficción?
15 comentarios:
No recordaba tan pristinamente los capitulos del Quijote...hace más de diez años q me perdí entré sus páginas...suelo perderme en lo q hago...y leo, o al menos intento descubrir q hay entre líneas...muchas veces se esconden miles de secretos en las palabras, y son muy pocos quienes los descubren...
Te has dado cuenta de q uno de los placeres es tomar un libro, buscar una cafeteria perdida en alguna calle, y disfrutar de la lectura...es maravilloso los lugares q puede recorrer nuestra imaginación con un libro...y los caminos q podemos descubrir...
A veces creo q vivo de sueños....otras siento q mi instinto me puede jugar más de una mala pasada...a veces tengo la certeza de q soy parte de un cuento, otras estoy segura q todo es una pesadilla...pero al abrir mis ojos, me doy cuenta de q es parte de la vida...de mi vida...del sino q cada uno tiene...de ese q hace q seamos distintos....quizás x eso sueño con cambiar el mundo, aunque me tilden de ilusa...la verdad es q si sólo a una persona le hace sentido lo q hago, ya hize algo....es inevitable sentir esto....es inevitable darte las grax x los mjes maravillosos e inspiradores q dejas en mi blog...en inevitable reconocer q cada vez q leo uno de tus comentarios me robas una sonrisa...tengo q reconocer q cada vez q visito tu blog me sorprenden tus conocimientos y me envuelve de una extraña pero agradable manera, la forma en q escribes...
Te regalo un abrazo...te mando un beso...y te regalo una sonrisa, pero de esas q te transportan a lugares q solo existen en los sueños...
Nunca sabremos si sólo somos seres soñados. Mientras, jugamos a ser pequeños dioses que alentamos la vida de todos esos personajes leídos. Salud y buenas lecturas para el 2008.
Buenas preguntas, Francisco. Y sinceramente no sé qué responder. Cierto es que a veces todo me parece irreal y otras demasiado cierto. Creo que en mi caso varía en función del estado de ánimo.
Esta sería un buena conversación para una tarde invernal con un buen café y un paquete de tabaco.
Besos.
P.D. Espero que pases un buen fin de año y te deseo lo mejor de lo mejor para el 2008.
Feliz idea la de poner en relación las fantasías voluntarias del caballero don Quijote y la pesadilla, ajena a la voluntad del personaje, que aflige a Gregorio Samsa. Nuestra creencia en la firmeza de nuestra realidad no debe ir muy sobrada, a tenor del consumo de antidepresivos, neurolépticos, ansiolíticos y pastillas para dormir. Nuestro tiempo es el de ver consagradas pesadillas contra las que nada podemos hacer pues somos personajes frágiles en un entramado extraño y absurdo. Has hablado de uno de mis libros mayores y sobre el que siempre me gusta reflexionar. Este año lo hemos leído (parcialmente) en segundo de bachillerato y puedo decir con satisfacción que a mis alumnos les ha llegado esta extraordinaria y moderna novela. Lo bueno es que van presumiendo de su lectura ante el pasmo general de sus compañeros que no la han leído. Feliz fin de año, amigo.
Querido Francisco, a mí siempre me impresionado, dentro de las miles de cosas que pueden impresionarle a uno dentro de la que es LA OBRA por excelencia de la creación literaria, la perfecta división que Cervantes hace de la naturaleza humana entre los personajes de Don Quijote y Sancho, la interacción, influencia e incluso confusión entre los dos, y como la suma de sus anhelos, sueños, actitudes y contradicciones son el más fiel reflejo del ser humano que jamás se ha escrito. Sólo lo he leído dos veces, pero no tengo ninguna duda de que habrá unas cuantas más.
Inmejorable forma de finalizar el 2007. Te deseo un año estupendo, lleno de libros, películas y experiencias que relatarnos.
Un fuerte abrazo.
Alfredo
Este es uno de los temas que siempre ha dominado la imaginación del ser humano. Que seamos fruto de una ficción, que vivamos una vida no real, ¿Cómo demostrar que esta y no otra es la única realidad posible? Cuando vi la primera parte de Matrix me encantó la temática de fondo que planteaba, algo similar a la de El show de Truman y otras películas que ahora no recuerdo. Y este tema tan universal y tan antiguo aparece ya en el mismísimo Quijote. No, si al final tendré que leérmela (confieso que la he leído a fragmentos, pero nunca completa. A ver si para el 2008:-)
Feliz año, Francisco.
Un abrazo
En mi primera visita no había visto la dedicatoria, tan de cabeza me metí en tu texto sobre El Quijote. Su mención ya me emocionó y lo leí sin reparar en el encabezamiento. Gracias, amigo. Es un placer haberte descubierto. Eres un punto de referencia y de aprendizaje.
Yo he terminado Pedro Páramo y comienzo La carretera de Cormac McCarthy siguiendo una opinión tuya en el blog de Elena -Perdida entre libros-. Luego quiero leer Vida y destino de Grossmann, otro de Walser... Lo cierto es que me resulta muy enojoso meterme en la literatura juvenil para adolescentes de quince años... Un abrazo, amigo, y junto a aquel árbol raquítico nos encontraremos. ¡Qué emoción me produjo la lectura a mis diecinueve años de esta obra! Nunca la he podido leer igual que aquella primera vez, aunque me guste...
Hola Francisco!! Vengo del blog de Francisco donde conoci una reseña de tu espacio y quise venir a dejarte un saludo y a conocer. Espero de todo corazón que hayas pasado una navidad agradable al lado de tus seres queridos, así como un alegre y muy, muy feliz fin de año.
Hago votos para que el 2008 que ya camina se venga con todo lo mejor para ti y los tuyos!
Tengo fe en qué el inicio de un nuevo año es siempre una esperanza de tiempos mejores.
Y como peticiones, te deseo a ti y a todos los presentes un año nuevo lleno de dichas, aprendizajes, paz interna, momentos intensos, crecimiento y éxito en los proyectos que emprendan.
Me encanto el post. Te envío un abrazo
Naty
Precioso texto, Francisco, que, como un juego de espejos reflejando en su interior la vida externa de las cosas, ficción y realidad, nos da lección, claves, claro misterio a toda luz para explicarnos la modernidad de un texto (y una vida) que es un largo viaje por las tierras de Castilla, la prosa de Cervantes y tus escritos llenos de reflexión certera como ráfagas de luz para enseñarnos un poco.
Un abrazo y Feliz Año Nuevo, querido amigo.
J,
¿Hasta que punto un novelista pretende que el lector piense que el personaje del que se habla en el libro es un personaje real, de carne y hueso, y no una ficción surgida de su mente? Creo que esa era la intención de Cervantes, convencer al público de que las aventuras de Don Quijote eran verídicas cubriendo el esperpento, la fantasía, de retazos de realidad.
Saludos
¿Cuántas veces pensamos que formamos parte de una ficción?
Jajaja... no lo pienso, estoy convencido.
Sancho gobernó aquí, donde yo vivo ahora cuatrocientos años después. ¿Donde surge la ficción y termina la realidad? ¡Qué es la realidad?
Abrazos
Hay libros que están llamados a ser diseccionados, y tú también los haces, como yo en este momento, del que me queda poco.
El Quijote es todo un referente de una época, y muestra mejor que ningún estudio sociológico la forma de vida de esa paupérrima España. ¿Cómo no iba el personaje a esconderse en la ficción? esa es a veces la única salida a una realidad negra.
Estupendo análisis para todos nosotros.
Estupenda la entrada y un placer leerla. Me ha gustado mucho que consideres la literatura como una realidad, más real, con el tiempo, que nosotros mismos. La verdad es que siempre he disfrutado contemplándola como un paisaje fijo, que no cambia y que podemos recorrer solos, pero a veces también maravillosamente en compañía. Es un consuelo saber que "Un pueblecito: Riofrío de Ávila" siempre está esperando vernos aparecer un nuevo fin de semana, con ese reloj de la Iglesia en las diez en punto perennes.
Siempre aprendo contigo, querido Francisco.
Un fuerte abrazo
Publicar un comentario en la entrada