A Malvisto

En la tercera parte de la novela Soldado de Salamina que lleva por título; Cita en Stockton, Javier Cercas cuenta como un viejo amigo de Roberto Bolaño le dijo que le diera recuerdos para el gran escritor chileno: "Dígale que nos vemos en Stockton" "¿Dónde?" pregunta Cercas, "En Stockton", repitió. "Dígaselo: él lo entenderá." Más adelante se lo comunicó a Bolaño. "Joder con el viejo. Todavía se acuerda". Cercas le preguntó qué significaba todo eso. Y Bolaño le respondió preguntandole si había visto Fat City. Bolaño le decía con sarcasmo que para él Fat City significaba la ciudad fantástica, una ciudad de oportunidades, porque Stockton es una ciudad atroz, donde no hay oportunidades para nadie, salvo el fracaso.
Fat City (1972), de John Huston es una obra maestra absoluta de uno de los directores más importantes en la narrativa cinematográfica del siglo XX. Si existe una película donde los perdedores son los protagonistas absolutos de la historia, esa es Fat City. John Huston demuestra estar enamorado de sus personajes, conocerlos profundamente y sentir cariño especial por ellos. El filme va más allá de las películas tradicionales que tratan sobre el boxeo en donde se cuenta la historia de la ascensión y caída del protagonista, de cómo alcanza el éxito y luego llega al fracaso y al olvido. De principio a fin, los personajes de esta magnífica película viven inmersos en el fracaso y no son conscientes de ello. Y en la mayor de las miserias, porque ni siquiera tienen dinero para comprarse unos calzones con los que pelear y se deben pasar el mismo, manchado con la sangre de los que van cayendo sobre la lona. Está claro que Huston huyó de las películas de boxeo al uso y prefirió retratar a un grupo de perdedores, de malos boxeadores, de los que forman legión en todas partes, que llevan el estigma del perdedor en la frente y se niegan a reconocerlo, que sueñan siempre con que un día cambiará su suerte y ese día nunca llega. En el batallón de los vencidos y a ellos va dedicada la película. El otro gran tema de identidad de Fat City está en la profunda soledad y la incomunicación en los que viven sus personajes. Personajes que gritan su desesperación en un bar de medianoche de cuyos feligreses siguen bebiendo inmunes al dolor ajeno. En el primer encuentro entre Tully (Stacy Keach), Oma (magnífica Susan Tyrrell), y Earl (Curtis Cokes), Tully habla del calambre que ha sufrido y del talento de Ernie (Jeff Bridges), y la mujer presume de su profundo amor por el negro. Rubén Luna (Nicholas Colasanto) le habla a su mujer del prometedor futuro de Ernie, pero ella está durmiendo. Luna habla de la sangre de Ernie y sus ayudantes hablan de otros boxeadores. Son monólogos frente a monólogos. O ese soberbio final en donde Tully y Ernie se sientan a una barra de bar y deciden hablar, pero no son capaces de decirse nada. Fat City no tuvo ningún éxito, quizá porque a los espectadores no les gustan las historias de perdedores. A Huston le encantaban y sabía contarlas como nadie. De todo esto surgió, en cierta
manera, la amistad que tengo ahora con un amigo, también entusiasta de Fat City, como Bolaño y su amigo. Nos llamamos y quedamos para vernos en Stockton. Nos sentamos a una barra de bar, y, entre trago y trago, hablamos hasta por los codos del cine y de la vida de John Huston, y es entonces cuando realmente estamos convencidos de que todos los caminos conducen a Stockton. Y Huston nos mira desde el abismo.
Foto de la derecha: Stacy Keach y Jeff Bridges.
manera, la amistad que tengo ahora con un amigo, también entusiasta de Fat City, como Bolaño y su amigo. Nos llamamos y quedamos para vernos en Stockton. Nos sentamos a una barra de bar, y, entre trago y trago, hablamos hasta por los codos del cine y de la vida de John Huston, y es entonces cuando realmente estamos convencidos de que todos los caminos conducen a Stockton. Y Huston nos mira desde el abismo.Foto de la derecha: Stacy Keach y Jeff Bridges.
15 comentarios:
Excelente post, amigo Francisco, de verdad. Gran película, gran Huston, un enorme cineasta cuando quería...
Un fuerte abrazo
Qué buena evocación y qué ganas entran de ver la película.
Un saludo.
Fat City… nunca me gustaron las películas de boxeo, quizá porque solo haya visto esas “películas tradicionales que tratan sobre el boxeo en donde se cuenta la historia de la ascensión y caída del protagonista”, como bien dices. Sin embargo recuerdo una que ví… hace muchísimo tiempo, cuando en la dos ponían esos magníficos ciclos de cine y mi madre y yo nos enganchábamos a ver una de Hichcock o de Wilder o de Godar (daba igual) o a un espléndido Paul Newman, Bergman o James Steward, Bogart… En realidad yo era tan pequeña que la mayoría de las veces no me enteraba bien de las películas o me quedaba dormida antes de terminar pero…Bueno (que me pierdo) creo que se llamaba Marcado por el Odio, de Robert Wise, 1956 con Paul Newman haciendo de Rocky Graciano. Tendría que volver a verla pero si aún la recuerdo es porque seguramente llegara a gustarme. Probaré con Fat City a ver si cambio mi opinión sobre este género.
¡Gracias por la sugerencia!
¿Casualidad? Ayer tarde dos extremeños acabamos hablando de Javier Cercas y Soldados de Salamina y me enteré de que tanto Rafael Sánchez Ferlosio como Chicho Sánchez Ferlosio eran hijos de Sánchez Mazas.
La primera vez que ví a Chicho fue en la obra de Els Joglars sobre B. Durruti. También aparece en el film de David Trueba sobre su padre. Lo que no tampoco sabía es que además es el autor de canciones que todos hemos tarareado alguna vez: La paloma de la paz o A la huelga.
La velocidad de la luz, de Cercas, no está mal: Rodney Falk es el protagonista, Falk, Fak, Fat, Fat City…
Un abrazo
Qué buen post. Me entraron ganas de buscar esta película, que no recuerdo haber visto. Tu texto refleja un ambiente muy cinematográfico. Me gustan las histtorias sobre perdedores.
Un abrazo
Gracias por la dedicatoria: en espacial siendo una obra de Huston. A quien parece debersele el lema de los abismos: puedes perderte en ellos y no regresar. A mi este Bridges me gusta, con lo, mm, caradura y mal actor que es a veces, pero luego se saca unas que me gustan. Creo que me gustan sus poses.
La que me acabo de ver es la última de Wong Kar-Wai quien es uno de mis directores vivos predilectos, y aunque no es lo de siempre, tiene su marca, y por primera vez hay una historia cerrada, y hasta un final feliz. Claro que sin obviar la ´educación sentimental¨.
Muchas gracias, estaremos en contacto: vamos a ver cuándo nos vamos de perdedores por ahora por correo, y por blog. Por comentarios y recomendaciones. Luego, algún día, ojala, para que nos reunamos todos.
No la he visto Francisco, como a Alicia no me gustan las películas de boxeo. Por cierto, leyendo su comentario recuerdo que hace poco leí que se había muerto Gabriela Sánchez Ferlosio, hermana de Chicho y madre del televisivo Máximo Pradera... Que me voy por las ramas...
Si tengo la oportunidad haré el esfuerzo de ver esta película, pero solo porque la recomiendas tú.
Y ya nos vemos todos en Stockton un día de estos.
Un abrazo muy fuerte.
¿Por qué las historias de perdedores son tan intrínsecamente literarias... o cinéfilas?
Nuestra cita sigue siendo en el Empire State ¿no?
Bicos.
Perdedores. la vida está llena de ellos. Somos todos, en algun punto siermpre perdemos, nos perdemos...y es importante , imprescindible hablar de ello, como parece lo ha hecho Huston en esta película. basta ya de ascensiones meteóricas que se cumplen en tan pocas ocasiones...la vida puede ser, de hecho es, la mayor parte del tiempo, como la banal y estremecedora escena que tan bien describes: dos amigos, sentados el uno al lado de otro, con la cabeza llena llena de historias sin saber como contarlas...
SI, la vida es más que nada eso.
Tendré que verla.Otra vez gracias por tu recomendación tan afinada.
Un beso, Francisco.
A mí tampoco me gustan las películas de boxeo. La única de este género que no me ha defraudado en absoluto fue Million Dollar Baby. Me encantó. Tendré que ver Fat City, porque si tú la recomiendas, debe de merecer la pena.
Un saludo
Fat City. La ciudad invisible. Quiero comprobar que esa sería la respuesta que daría si el locutor de Radio 3 me preguntará por una. No la he visto, pero no puedo consentirlo.
Saludos.
Mis queridos amigos:no me gusta el boxeo,pero adoro las películas basadas en este deporte,quizá porque creo ver en ellas una terrible, y a la vez,bella metáfora de la lucha por la vida.Mis películas favoritas son:The Sep-Up,Más dura será la caída,Fat City y Millon Dollar Baby.El cuadrilátero es también la calle,la búsqueda del sustento,la fábrica,el abandono y la indiferencia social hacia los desheredados de la fortuna. A los que luchan a base de sufrimientos para seguir adelante de la manera más miserable.El ring de la vida que nos pone a la mayoría de nosotros besando la lona de la existencia pura y dura. Os recomiento vívamente la lectura de un relato magnífico de Jack London titulado;Por un bistec,comprenderéis lo que intento decir.Siempre es dura la caída,y eso sólo lo saben los perdedores.Por todo esto les he dedicado a lo largo de El Tiempo Ganado,un sentido homenaje a estos personajes que adoro como los adoró Huston,como en Bajamar,Luces de Hollywood o Fat City.
Como dice Elena;¿quién se atrevería a decir que Million Dollar Baby es una simple película de boxeo?¿Acaso no está la violencia más brutal fuera del ring? La vida es cada vez más dura y nuestras caídas,también.
Gracias a todos por vuestros comentarios.
Yo traigo el cine más actual, tanto que a veces está por estrenarse aún, como en esta ocasión. Pero también gracias que escritores como tu nos traen el buen cine de antes, el de maestros como Huston, que ya no recordamos, tan embebidos estamos con los nuevos lenguajes cinematográficos. Y los clásicos, como en literatura, han iniciado el camino, son el referente. Un beso, ya me gustaría veros en Stockton, y charlar mucho de cine.
Mmm, Million Dollar Baby no es boxeo, el ring está afuera donde no hay más de un contricante. Es estremecedora esa película. Y me parece perfecta es su desnudez; en la manera en que al final todo el acto va dirigido hacia un perdón. Perder una hija, para intentar ganar a otra. Uy, no, ese haggi, el guión es magnífico. Esatwood me sorpender como director; nunca pensé que llegara a esos niveles, siendo que fue un caradura toda la vida.
un gran abrazo,
Es impresionante lo bien que describiste aquel ambiente retratado en "Fat City", auténtica película de perdedores. Dices que no tuvo éxito en su día; lo entiendo, la gente está demasiado acostumbrada al manido final feliz hollywoodiense y no siempre gusta de ver su propio fracaso reflejado en una película. Esta es dura y amarga, como la vida misma en muchas ocasiones.
Un abrazo, amigo. Me dejaste con las ganas de volver a ver "Fat City"... ;-)
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