lunes, 21 de abril de 2008

VIRIDIANA


"Opino, que una película, salvo que sirva para pasar el rato, siempre debe defender y comunicar indirectamente la idea de que vivimos en un mundo brutal, hipócrita e injusto. La película debe producir tal impresión en el espectador que éste, al salir del cine, diga que no vivimos en el mejor de los mundos."
Luis Buñuel

Y es lo que hizo el maestro de Calanda a lo largo de toda su carrera; desde Un perro andaluz (1928), hasta Ese oscuro objeto del deseo (1977).
Viridiana (1961) es una de las mejores películas españolas. El filme marca el retorno de Buñuel a España, exiliado desde la guerra civil. Sería lícito repasar las vicisitudes por las que tuvo que pasar Buñuel y su película; desde la obligada modificación de su final por parte de la censura, pasando por las duras reacciones del órgano vaticano, hasta la sentencia de Franco de destruir todas las copias y la desaparición administrativa del filme. Pero creo conveniente centrarme explícitamente en la película. Dentro de la carrera de Buñuel, Viridiana representa una continuación, en cierto modo, de Nazarín (1958). Pero, a diferencia del cura que trata de poner en práctica la doctrina de Cristo entre los hombres, recorriendo los caminos, Viridiana (Silvia Pinal) , se esconde del mundo en el convento. Buñuel la obliga a salir haciendo que la madre superiora la fuerce a visitar a su tío. La novicia se ve obligada a afrontar el mundo y no se encuentra preparada para ello. Viridiana, al igual que Nazarín, incorpora una concepción católica de la existencia que reniega de lo humano para mejor alcanzar lo divino. Al hacer un bien abstracto y desencantado sólo logra provocar catástrofes. Recoge a los mendigos en su casa y únicamente logra que se despidan los criados. Se aprovechan de su ausencia para celebrar una especie de orgía en la casa que les acogió, y uno de los favorecidos por su caridad está a punto de violarla. Si Nazarín había suscitado opiniones encontradas hablándose hasta de una conversión de Buñuel, con Viridiana esto no ocurre, porque se trata de un filme mucho más explícito que el basado en la novela de Galdós. Frente a la filosofía católica encarnada por Viridiana, Buñuel contrapone la materialista de Jorge (Francisco Rabal), hijo natural de don Jaime (Fernando Rey) y, por tanto, primo de la joven. El más claro exponente de este enfrentamiento se puede encontrar en el montaje paralelo -excesivamente obvio- de Viridiana y los mendigos rezando el Algelus, mientras que Jorge junto con los obreros trata de arreglar la finca y conseguir, mediante el trabajo, que ésta dé frutos. La actuación individual de Viridiana será siempre inútil, porque trata de solucionar problemas sociales. La caridad nunca podrá ocupar el lugar de la justicia. De nada sirve que Viridiana socorra a unos mendigos, si se mantiene intacta una sociedad injusta que los produce constantemente. Es inútil que se trate-como Jorge-de liberar a un perro que va atado con una cuerda a un carro porque unos segundos más tarde pasará otro perro en idénticas circunstancias que el anterior y, o no se le podrá ver, o no se le podrá comprar. En Viridiana Buñuel deja muy clara su manera de pensar. Para él, la religión es el opio del pueblo, que predica la sumisión en la tierra y la recompensa en el cielo, lo que significa el aumento de la injusticia, de la desigualdad social y económica y la justificación y perpetuación de la opresión y de la tiranía en este mundo. En definitiva, Buñuel piensa que la clara toma de partido por parte de la Iglesia a favor de la clase dominante y explotadora hace imprescindible su destrucción si se pretende llegar a una sociedad justa e igualitaria. En la confirmación entre la manera de pensar de Jorge y la de Viridiana, se impone la de aquél. Dirigiendo la partida de tute final como una escena de amor. Buñuel multiplica su virulencia, convirtiéndola en una iniciación amorosa de Viridiana por parte de su primo Jorge, ante la atenta mirada de la criada, Ramona (Margarita Lozano). Esta astuta forma de presentar un "menage a trois" supone la claudicación de Viridiana, la confesión de su impotencia y la posibilidad de que la ex novicia acabe asumiendo su propia persona, lo que supone igualmente asumir su propio cuerpo.

9 comentarios:

Mr Tambourine Man dijo...

¡Qué magnífica película! Recuerdo que la vi por primera vez en un cine de Madrid, en versión original, sin censura, una vez que el dictador nos dejó tranquilos para siempre. Después volví a verla en televisión, y esta segunda vez, me gustó aún más.

Un saludo cordial,
C.

Srta. Pelo dijo...

No conocía la frase de Buñuel, qué interesante de verdad. De buñuel sólo he visto Un perro Andaluz y Los Olvidados (ambas son de mis favoritas). He buscado Viridiana por doquier y no la he encontrado. La vía láctea la vi pirata una vez y no la compré, demonios.

Tengo que ver esas películas.

Un saludo ;)

39escalones dijo...

Fenomental texto. Buñuel, qué director, qué película. Sin duda de lo mejor del cine español de siempre. El fotograma que encabeza el post es tremendo, con el ciego sentado en el lugar de Jesús. Fernando Rey logra un personaje perturbador, y esa atmósfera inicial que casi supera la puesta en escena del mejor terror gótico... Impresionante.
Estupendo post.
Un fuerte abrazo

Lucía dijo...

Hola Francisco,
copio descaradamente del libro "Luis Buñuel" de Michael Schwarze:
"La hermana de Buñuel explica un episodio que pone de manifiesto mucho sobre su personalidad: En Viridiana puede verse, por una larga carretera, un pobre perro atado bajo un carro. Buscando escenarios para dicho film quedó dolorido al ver esa misma escena, pero real. Hizo por evitarlo una y otra vez, pero dicha costumbre está muy arraigada en el campesino español y es como luchar contra los molinos de viento. En tanto se rodaron esas escenas se compró todos los días, por orden suya, 1 kilo de carne para los perros y para cualquier otro perro que se acercara por allá.
Buñuel sentía pues la misma compasión por el animal maltratado que en la película presenta como carente de significado".

Un abrazo.

PD. ¿Cómo te las vas arreglar ahora que han cerrado el cibercafé? Ya es mala suerte...

Blanca Vázquez dijo...

El Dios Buñuel, primer cineasta revolucionario, genio de genios para expresar sus ideas como lo hizo en la España mezquina que le tocó vivir, y sin embargo hizo su cine, el que quería.
Y España no ha dejado de ser mezquina, aunque ahora con más alta tecnología.
Un beso guapo!

Licantropunk dijo...

Gran obra maestra. "Viridiana" es un magnifico ejemplo de cómo plasmar unas ideas completamente anticlericales eludiendo a la vez a la censura franquista. A pesar de ello, algún censor más avezado la prohibió poco después de que ganara la Palma de Oro. Mejor así, por otro lado. Otro tanto más a apuntar a la mítica de Buñuel.
Saludos.

cacho de pan dijo...

no sé si sabes que ese particular menage a trois no era el final imaginado por bueñuel en un principio...los censores y su ceguera lo ayudaron a ser áun más revulsivo.

malvisto dijo...

Vaya frase de Buñuel: aunque ciertamente creo que no por el hecho de salir después de semejantes golpes, que este mundo no anda bien, tenga vía libre la amargura, o la falta de humor.

abrazos, amigo

Arturo dijo...

La academia del Cine en Madrid en la calle Zurbano 3 homenajea a Buñuel con una exposición y visionado de sus películas .Un saludo , Arturo