Hölderlin

Entre los miembros de la nueva generación norteamericana de los setenta se observa, claramente, las diversas líneas propuestas por los intereses personales de cada uno de sus creadores. Si algunos lo único que intentaron fue conseguir incorporarse a la industria cinematográfica, otros desearon realizar las películas que les convencían como autor, aunque ello vaya en detrimento de su carrera futura. Existió, sin embargo, un tercer grupo -entre los que se encontraban Steven Spielberg y George Lucas- que manifestaron el deseo de recuperar la naturaleza de las viejas historias, de aquellos temas que les hicieron pasar tardes agradables en su infancia y juventud.
Cuando se comprueba el efecto causado por La guerra de las galaxias (1977) -y mientras prepara el siguiente capítulo de la saga- Lucas recupera un viejo guión que había arrinconado diez años antes, por no considerarlo viable en aquel momento. Lucas-Spielberg volvieron a recoger el hilo argumental de aquellas sesiones matinales, que durante años animaron las frescas e inquietas fantasías de los niños, y ofrecieron un producto actualizado en el que predominan la acción y lo visual sobre el argumento. En busca del Arca perdida (1981) es una película de aventuras con un personaje excesivamente humano, en ningún momento falso, irreal, con poderes sobrenaturales (aunque se mueva en ambientes que sí los poseen). Indiana Jones es un arqueólogo famoso que juega a detective y siempre corre los más insospechados riesgos por cumplir la misión que le han encomendado. Con un vestuario característico, la identificación es importante en estos casos; su transformación profesor-aventurero se ajusta a los cánones más comunes en el cómic tradicional. Vive sus historias en los lugares más dispares (Perú, Estados Unidos, Nepal, El Cairo), sorteando toda clase de trampas tendidas por el enemigo. El guerrero, sin embargo, no se encuentra solo. Pronto se le une una bella dama que le acompañará en su alocada aventura. Queda, pues, compuesta una trama repleta de intriga, emoción, misterio, riesgo y sacrificio.
El visionado de En busca del Arca perdida refresca la memoria de todo espectador interesado por el mundo del cine. En un primer momento se piensa en un cómic cinematográfico, en el que, viñeta tras viñeta, Indiana demuestra su extraordinaria habilidad y eficiencia, su despreocupación y soltura. Al adentrarse en la comunidad de la aventura, se recuerdan las más genuinas películas de los Keystone, las impecables descripciones de John Ford en torno a una diligencia (Indiana luchando en el camión de los nazis), las heroicidades de un James Bond, en las que se mezclan ingenuidad y fantasía, agresividad y pasión, y otros muchos elementos de la historia cinematográfica. Quizá lo que diferencie la película de Spielberg-Lucas de cualquier otro precedente sea un evidente hermetismo en su estructura, que se nota excesivamente controlada, agarrotada. La emoción que surge de sus imágenes no es tal; se trata de una serie de situaciones espaciales diferentes que desbordan al personaje y vibran por sí mismas. La explosión final es relajante, permaneciendo abierta la puerta del "continuará...".
La película (y saga) es "la aventura por la aventura"; se pasan, pues, por alto inconvenientes creativos que no vienen al caso, estructuras que son significativas para que el público se divierta con el doctor Jones. No importa que la acción se continúe en los lugares exóticos más distanciados, pues lo que insistentemente se pretende es despertar la imaginación de quien ve esta aventura y, si es posible, imagine cada una de las secuencias que se van a suceder. Partiendo de la producción que masivamente invadió en las pantallas del mundo, se observa que la industria fue reestructurada en algunas de sus funciones por las nuevas generaciones de directores, que se olvidan del soporte literario en el que se han apoyado sus maestros, y recogen sus propias experiencias para trasladarlas al cine. Es, en este momento, cuando la descripción de un guión pasa a reflejarse en la planificación
detallada de un "story-board" cada vez más completo icónicamente y menos literario. Este aspecto está igualmente relacionado con la disponibilidad de medios con que una producción seriada ya contaba en los años ochenta. El avance producido en el empleo del ordenador y en la consecución de impecables efectos especiales provoca que muchas resoluciones sean fascinantes y capten al público que espera, únicamente, eso que le ofrecen. Por tanto, si la estructura está ya perfilada, la continuidad de la aventura está igualmente asegurada. Spielberg-Lucas demostraron con su película En busca del Arca perdida que el camino elegido era el más efectivo. Y veintisiete años después de su realización el tiempo les ha dado la razón.
detallada de un "story-board" cada vez más completo icónicamente y menos literario. Este aspecto está igualmente relacionado con la disponibilidad de medios con que una producción seriada ya contaba en los años ochenta. El avance producido en el empleo del ordenador y en la consecución de impecables efectos especiales provoca que muchas resoluciones sean fascinantes y capten al público que espera, únicamente, eso que le ofrecen. Por tanto, si la estructura está ya perfilada, la continuidad de la aventura está igualmente asegurada. Spielberg-Lucas demostraron con su película En busca del Arca perdida que el camino elegido era el más efectivo. Y veintisiete años después de su realización el tiempo les ha dado la razón.
11 comentarios:
esta película y yo nacimos casi al mismo tiempo :-O para mí, es una de las más divertidas y mejor armadas que hay, ojalá que el nuevo episodio de la saga se encuentre a la altura de sus antecesoras...
un abrazo, Francisco :)
El género de aventuras está en la nevera. El probable éxito de taquilla que espera a este Indiana Jones, permitirá que los más jóvenes pueden disfrutar en pantalla grande de las aventuras del héroe genuino: la media sonrisa más recaudadora de la historia del cine. Aunque de taquillazo a gatillazo no hay muchos fonemas.
Saludos.
Estupendo texto, Francisco. Es cine es estado puro, la mejor muestra de cine como arte de entretenimiento, muy alejado, afortunadamente de la zafia banalidad de los productos enlatados, del cine fabricado en serie con fórmulas repetidas. Un fenómeno curioso es el de las películas clónicas, los penosos intentos por emular esta saga: "La gran ruta hacia China", con Tom Selleck (que rechazó estúpidamente el papel de Indy antes que le fuera ofrecido a Ford), "Las minas del rey Salomón", con Richard Chamberlain y Sharon Stone, "La momia", que también ha tenido varias secuelas... Todas muy inferiores al tratamiento "original" de Spielberg-Lucas. Spielberg lo ha dicho en más de una ocasión: rodaba las películas que le hubiera gustado ver de niño. A él y otros muchos.
Un abrazo
Hola, Francesc!
Como sabes, yo soy uno de los que ha crecido mamando Indiana Jones y Star Wars casi en substitución de la leche materna. Pienso que tu análisis de la película es bueno, realmente, el arca perdida recuperó el cine de aventuras de corte clásico cuando estaba en decadencia, y nos devolvió la capacidad para soñar con aventuras en escenarios exóticos, aquellas que en secreto (o no tan en secreto) todos qisiéramos vivir alguns vez. Sólo una puntualización: creo que el tandem Lucas-Spielberg (y muy especialmente George Lucas)pertenece a la segunda generación de cineastas que comentas en el post, es decir la de aquellos que llevaron adelante su obra a pesar del contexto desfavorable. Eso es lo que le pasó a Lucas con Star Wars, ya que mientras la estaba filmando, ni siquiera los propios actores sabían lo que estaban haciendo: Lucas se adelantaba a su tiempo y nadie entendía nada de nada. Para cuando Lucas y Spielberg decidieron crear un Indy de carne y huesos (1981), Star Wars ya había triunfado, Lucas pudo producir tranquilo y Spielberg le ofreció todo su talento. También creo que lo que funciona en Indy es el hecho de que se trata de un personaje humano, como tú dices (sufre, a veces es patoso), aunque en el fondo todos sabemos que es irreal e imposible: primero por cómo ejerce el oficio de arqueólogo (aunque en los años '30 realmente se valoraba, por dsgracia, la pieza arqueológica fuera de su contexto, no como ahora). A la arqueología de hoy en día la imagen de Jones le hace un daño tremendo, pero por suerte se trata sólo de películas de aventuras (aunque hay gente que cree que la arqueología es Indiana Jones). Segundo, Indy es un personaje exagerado porque es en realidad un icono, con una estética cuidadísima: sombrero, chaqueta de cuero -¿para qué diablos necesita un arqueólogo un látigo y una pistola?. Según declaró la diseñadora de vestuario y el propio Harrison Ford, a Indiana no se le cae el sombrero sin una buena razón (ni siquiera cuando es arrastrado por el camión nazi). Sólo sus pequeños errores nos permiten creer en él, en lo que está haciendo y en lo que le pasa.
En cualqier caso, es emocionante seguir las andanzas de Indy una vez más.
Hasta pronto.
Qué abrazo más grande te daba! Soy una fan absoluta de Indiana Jones, del cine de aventuras y de Spielberg. Esas películas siguen siendo perfectas. Tienen un ritmo trepidante, un guión bien atado y una interpretación que ha convertido al personaje en un clásico. Me muero de ganas por verla. Ahora sí que estamos lejos para quedar una tarde de sábado frente a un cubo de palomitas. Besos Indies.
Alberto Q.
www.lacoctelera.com/traslaspuertas
Los creadores de la saga abrieron el camino a la aventura con el personaje, pero creo que no debería explotarse eternamente (conste que aún no he visto la nueva entrega de la saga).
Por cierto, mi favorita es la primera cinta por su originalidad y porque es la más entretenida (creo).
Saludos!!!! Buen análisis.
No sé cuántas veces la habré visto pero no me cansa. La que más me gusta es la de "La última Cruzada".
¿Vas a ir a ver la última? Yo no sé si podré, no sé de dónde voy a sacar el tiempo, ya sólo me falta dejar de dormir para hacer todo lo que quiero hacer.
Un abrazo aventurero.
Y parece que siguen el mismo camino con la nueva aventura. Indi es una buena mezcla que conforma el cine de aventuras, el cine que evade, el primigenio. El que nos hace soñar, Y ¿qué puede hacer soñar al hombre corriente que verse transformado en la pantalla en las aventuras que desea, en paisajes exóticos y con mujeres bandera? Pues eso, puro goce sin más complicación.
Excelente alabanza a una saga que ya tiene un lugar destacado en la historia del cine. Me gusta el carácter desenfadado de estas películas. Tengo pendiente ir a ver la última entrega, por supuesto. Y disfruté también algunas películas que surgieron a raiz del éxito de Indiana Jones, como "Tras el corazón verde" y sus continuaciones, que no estaban mal.
Un abrazo.
Estupendo: claro, y se lee como historieta, y se como historieta. Hace poco un amigo me dijo que habia que separar los accidentes de lo que no es accidente. Yo creo que también vale para el cine: no todo tiene que ser necesario.
fuerte abrazo, amigo
Hola Francesc!
Vull donar-te les gràcies per totes les reflexions, anàlisis i recomanacions que has decidit compartir amb nosaltres a través del teu blog, post rera post.
Els meus primers records cinematogràfics en Color -que no en B/N, ja que de petita havia vist centenars de vegades les aventures de Charles Chaplin i els Germans Marx, projectades pel meu pare amb el CinExin a la paret blanca de l'habitació on dormiem la meva germana i jo- van lligats a les aventures de l'arqueòleg Indiana Jones a "En busca del Arca Perdida", alhora que a les del nen rodanxó i sommiador Bastián Baltasar Bux a "La historia interminable " i els éssers fantàstics de "Cristal Oscuro" ...
Ja de gran, les he tornat a veure, i és clar, la lectura que he fet ha estat una mica més crítica, més referenciada amb altres films visionats i experiències viscudes,
però el record, la magia, la il·lusió, i la fantasia de l'aventura, sempre m'acompanyen...
Una abraçada i fins ben aviat..
Amb carinyo
Marta.
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