"Sutileza de la sumisión. ¿En qué núcleo se oculta el no?"
Elías Canetti
La novela se compone, así, de las 85 notas ensayísticas de Marcelo en las que va apareciendo un fascinante ejército de creadores inhibidos y secretos, los que prefieren no escribir o no dar a conocer sus escritos, desde Sócrates o Rimbaud hasta Juan Rulfo, Salinger, Thomas Pynchon, B. Traven o Robert Walser, un nombre clave en la obra posterior de Vila-Matas. Realidad y ficción cruzan sus fronteras como lo hacen el texto y su glosa o la narración y el ensayo, pues la disolución de las categorías literarias convencionales constituyen uno , si no el principal, de los propósitos estéticos del autor. El resultado de esta subversión sistemática es una fascinante confusión entre imaginación escrita y lectura que acaba involucrando al lector.
Confieso que el tema del silencio por parte de estos escritores y, los que no conocemos, me fascina cada vez más desde que me pregunto si es compatible la sumisión, la obediencia, la mansedumbre, con el ejercicio literario. El amansamiento de los escritores, quizá pudiera coincidir también con el sepulcro de la literatura, porque creo que no es libro todo lo que parece sino que debe entenderse por libro no su aspecto sino su esencia, su intención y su propósito. En Punto y aparte dice Italo Calvino: "El ruidoso momento que estamos atravesando abre una época ideal para hablar y publicar lo menos posible y para tratar de comprender mejor cómo están hechas las cosas." Estamos sofocados por las palabras sin sentido. La palabra se ha convertido también en la ausencia del ser humano, como las historias que se cuentan de nosotros. Una palabra justifica en si a la misma palabra, pero cuando la queremos adosar al ser se abre un abanico de infinitos matices. Juntamos palabras en pronombre personal, un adverbio, un verbo, un adjetivo, y, por más que lo intentemos, por más que nos esforcemos, siempre acabamos encontrándonos en el lado de fuera de los sentimientos que ingenuamente queríamos describir. "H
asta las palabras nos abandonan." Samuel Beckett. "Un escritor nunca llega a escribir lo que quiere escribir." Julio Cortázar. Es decir, eso que termina por decirse y acaba siempre por debajo de la voz interior.
asta las palabras nos abandonan." Samuel Beckett. "Un escritor nunca llega a escribir lo que quiere escribir." Julio Cortázar. Es decir, eso que termina por decirse y acaba siempre por debajo de la voz interior. Vila-Matas cita a Gregorio Palmas: "Ninguna palabra puede esperar otra cosa que no sea su propia derrota." Los bartlebys ¿dejaron las palabras o fueron éstas las que abandonaron a sus escritores? o ¿fue simplemente un acto de rebeldía? Albert Camus dice en El hombre rebelde: "¿Que es un hombre rebelde? Un hombre que dice no."
El día de Sant Jordi, en Barcelona, tuve la oportunidad de intercambiar unas palabras con Vila-Matas y le conté la situación en que se halló Pitágoras en el día de su muerte, pues el silencio que siempre se había impuesto debía prolongarlo hasta el momento final; y exclamó: "Es preferible que me maten antes que hablar." Evidentemente, Vila-Matas conocía la anécdota y nos pusimos a reír. A diferencia del escribiente de Melville, nosotros preferimos hacerlo.
13 comentarios:
Fenomenal texto, Francisco. A mí siempre me han fascinado esos escritores "malditos" que prefieren abstenerse de la vorágine pública. O actores, o cineastas, o artistas en general. Un rostro o nombre públicos pero un ser humano reservado.
Como curiosidad, un profesor de la Universidad donde trabajo me dijo un día: "me recuerdas mucho a Bartleby, seguro que es uno de tus relatos favoritos". Y acertó.
Gran abrazo
Es curioso como Cortázar(al que adoro)o Beckett hablan de su impotencia a la hora de escribir y sin embargo las librerías están llenas de palabras, una detrás de otra, sin nada que decirte. Cómo el silencio puede esconder una estéril autoexigencia y sin embargo el día a día está saturado de pedantes dándo lustre a la vaciedad de sus obras.
El otro día leí un artículo de Zafón (Uy!qué asociación de ideas)sobre los blogs. Decía que había entrado un día por curiosidad y que lo había encontrado lleno de escritores frustrados. Que le parecía que cada blog era una botella con un mensaje dentro y todas nadando en el mismo mar de incomunicación. Terminaba diciendo que él prefería la vida real.
No voy a entrar en valoraciones de tan ilustres comentarios, tú mismo puedes hacerlo.
Creo que el blog puede ser una forma de decir "no" de lo más productiva.
Besitos mi querida botella a la deriva.
Vengo aquí tras haber leído tu comentario en otro blog.
Imaginaba que hablarías, en tu blog, de literatura.
No me he confundido.
Saludos.
Bartleby es uno de mis relatos favoritos. Hay una extraña sensación de imán, de abismo, de malditismo, pero del que era bueno, que no hace otra sino acercarme al No; al preferiría no hacerlo.
fuerte abrazo, amigo
Alberto Q.
www.lacoctelera.com/traslaspuertas
El Bartleby de Melville es conciso y profundo. A mí me recordó al leerlo a la impotencia que transmitían los personajes de Kafka...
Saludos, Francisco, muy logrado post!
Hola, me llamo María Silvina. Soy de Buenos Aires, para ser más presisa, del barrio de Cortázar. Vi un posteo sobre Ray Bradbury y me quedé leyendo el resto. Es un blog muy interesante, te felicito.
|avi|
A los que escribimos nos es difíficil entender, en ocasiones, porque en nuestra mente visualizamos todas las palabras tan perfectamente y luego no salen todas, muchas prefieren quedarse en ese mundo, como un infante que no quiere nacer, y prefiere quedarse en el vientre de su madre. Ay las palabras, cuanto se daña con ellas, especialmente los políticos y demás hipócritas sociales.
A medida que me hago mayor, más me quito peso. Estoy delgadita...de palabras inútiles y vacías.
Yo comenté en el gusanillo Historia de la literatura portátil. Me pareció un libro muy curioso, muy original, muy híbrido.
Tengo una perra muy hermosa que es una bendición.
Enrique Vila-Matas es uno de mis autores favoritos, pero no he leído este libro. El último libro suyo que he leído a
sido "Exploradores del abismo" Esta bien pero no me gustó tanto como "El mal de Montano" Aún así os lo recomiendo.
Un saludo
Francisco, me gusta tu biblioteca. Creo que ella solita se merece un post.
Bartleby es especial para mí.
Besos, guapo
Hola Francisco,
Magnifico post! Que cierto eso que dices: "...Estamos sofocados por las palabras sin sentido. La palabra se ha convertido también en la ausencia del ser humano..." Me fascino esta perspectiva que presentas y he disfrutado cada palabra que has colocado aca. Como siempre, es un absoluto placer leerte.
Un abrazo!
"Bartleby y compañía" es un libro que perdurará, un libro intenso y muy interesante. Una obra maestra. De vez en cuando, lo abro y releo alguno de sus capítulos. Es uno de los libros que más me fascinan de todos los de Vila-Matas.
Un saludo.
Torácica,
mi caja es tu caja.
"Un escritor nunca llega a escribir lo que quiere escribir."
Nada más cierto, sin duda estas palabras de Cortázar están llenas de verdad (no las conocía). A mí siempre me pasa, tengo una idea o unas ideas que quiero expresar mediante la escritura. Escribo. Leo y me digo: "no, esto no es lo que quería decir, o no tal y como lo quería decir, o no logré aterrizar lo que hay en mi cabeza tal cual".
Ah, y concuerdo con 39escalones.
¡Un abrazo, Francisco!
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