domingo, 30 de noviembre de 2008

DE VUELTA CON JUAN MARSÉ

El gran novelista Juan Marsé se definió en una entrevista de esta manera: "Ceñudo, maldiciente,tiene la pupila desarmada y descreída, escéptico los hombros, la nariz garbancera y un relámpago negro en el corazón de la memoria."A Marsé acaban de concederle el Premio Cervantes, pero nunca le cedieron una de esas sillas carcomidas de la Real Academia, como tampoco se la cedieron a Javier Marías, Soledad Puértolas, Manuel Vicent, Josefina Aldecoa, Roberto Bolaño, Adelaida García Morales,etc. Esas sillas que crujen de cansancio y aburrimiento nacional y tan culeadas por Arturo Pérez-Reverte, Muñoz Molina, etc. Ya sabemos, o deberíamos saber que la barbarie literaria española es ingente y aburrida. Pero todavía nos quedan escritores como Marsé que han decidido sentarse en sus sillones a ver venir todas las devastaciones, casi complacidos en tan populoso y atroz espectáculo. Su reticencia con el cine en bien conocida debida a las malas versiones cinematográficas de sus novelas. Es muy recomendable la lectura del guión que realizó Victor Erice de la novela de Marsé; El embrujo de Shanghai (1993), publicado por Plaza y Janés (2001) Es uno de los mejores guiones que he leído nunca y que no pudo llevarse a cabo, ay, Erice; uno de nuestros mejores realizadores, pero los productores de pacotilla todavía no se han enterado. Después vino el oscarizado Fernando Trueba y los productores de pacotilla se rindieron ante él con un guión y después una película que ni os cuento.

El mundo en que vivimos ni siquiera es ya el mundo, porque se ha quedado sin voluntad y sin representación. Se cultiva el sentimentalismo colectivo, fácil y ambiguo del gentío. No sé, a mí me sigue gustando esos escritores en progresión que caminan siempre hacia mayores libertinajes de pensamiento y estilo, dejando atrás el compromiso burgués de lo que quiere el gran público, que es público porque ni siquiera sabe lo que quiere. La soledad, el desconcierto y el vacío del intelectual contemporáneo ha perdido también el instinto moral. El fantasma de la novedad y la superstición del consumo están borrando a muchos clásicos vivos. ¿Quién lee hoy a Miguel Delibes? ¿Quién se pregunta hoy por su estado de salud? Así es como una literatura se empobrece y nadie vuelve la cara a los maestros recién enterrados en vida, que todavía tienen mucho que decir. El mercado del libro está saturadísimo. No es más que otra manifestación de la locura del consumo. La gente compra lo que sea.

Como estoy cansado de tanta novedad efímera he vuelto a releer Últimas tardes con Teresa. El protagonista de esta magnífica novela es el descuidero de motos Manolo Reyes, un vecino del Carmelo, el novelesco barrio barcelonés de Marsé. La prosa satírica y muy plástica del autor, que teje escenas y personajes visualizables, diseña un juego de dobles personalidades, de engaños y autoengaños con las que acierta a desenmascarar la inconsciencia ideológica de unos universitarios librescamente comprometidos, y las limitaciones del ascenso social, y hasta de redención, del lumpen.
Manolo, alias "el pijoaparte", con el falso nombre de Ricardo de Salvarrosa, seduce en una fiesta de sociedad a quien cree una burguesita. El amanecer nos descubre que Manolo, engañado, ha yacido con la criada. La idea de robar en la finca mantiene la relación hasta que aparece la hija de la casa, Teresa, joven universitaria, deseosa, como sus compañeros de universidad, de mezclarse con "proletarios" para superar su condición burguesa y entender la imprescindible "conciencia de clase". El mundo de la conspiración estudiantil, la relación con Manolo-que ahora se hace pasar por un obrero militante-, el respeto del "pijoaparte" por la virginidad de Teresa, y el cruce de ficciones y autoengaños (Teresa conoce la vida de los chabolistas... sin dejar su villa; Manolo, la de los chalets altoburgueses, sin poder alcanzarlos), impone su realidad. Marsé culminó así lo que Vargas Llosa llamó con toda exactitud "una explosión sarcástica en la novela española."

He vuelto a leer Si te dicen que caí un texto fragmentado y experimental que trata de revivir la construcción de unos peculiares valores sociales en la Barcelona inmediatamente posterior a la Guerra Civil, hacia 1942. El título evoca esos años del primer franquismo al constituir un eco del himno de Falange. Marsé trata de enfocar la cuestión social de forma objetiva y mediante la experimentación estructural: el argumento de la obra está despedazado y ha de ser reconstruido por el lector. O sea, que el argumento constituye un componente decisivo del estilo de la obra. Si te dicen que caí es una novela clave en el proceso de renovación y reinvención del realismo que la novela española llevó a cabo a mediados de la década de los 70. Dentro del libro hay diferentes narradores y líneas argumentales que desencadenan un proceso muy cervantino de ficción dentro de la ficción. Marsé va aclarando progresivamente las distintas realidades que entreteje en el relato. El lector se encuentra fundamentalmente con los relatos juveniles de Java y Sarnita, que narran aventuras, a las que se llama aventis en la novela. El otro grueso de los relatos corre a cargo de varios guerrilleros del maquis. Lo más importante son Marcos, narrador en primera persona, y Palau. También aparecen en Si te dicen que caí el mundo de las perversiones y las fantasías sexuales tan del gusto de Marsé. El cruce complejo de voces y de historias se convierte en un significado fundamental de esta obra que pretende presentar la implantación social de la ideología franquista bajo el signo de la confusión.

Y hablando de confusión; siempre he creído que la cultura es un valor universal sólo en la medida en que entendemos el universo como un valor cultural. No sé, a lo mejor es que ya no estamos y no lo sabemos. Ya digo; la abundancia, primero deslumbra, luego satura. Hay que leer a Juan Marsé.

19 comentarios:

Mr Tambourine Man dijo...

Voy a seguir tu consejo, empezando por "Si te dicen que caí". En cuanto a tu ácida crítica a la Academia, me ha resultado muy graciosa, aunque yo no nombraría a alguno de los que mencionas. ¿Pérez Reverte? A mí me gusta bastante, y su postura de azote de tontolabas me divierte. ¿Muñoz Molina? Será un clásico. Y respecto a Delibes, te doy toda la razón.

Un abrazo,
C.

39escalones dijo...

Pues confieso que no lo he leído, lo siento. Pero haré caso a tu recomendación, como siempre. Sí que es cierto que las versiones cinematográficas de sus libros son horribles, que "El embrujo de Shanghai" es el mayor batacazo del cine español reciente y que Erice es mucho Erice, a pesar del maltrato de los productores (que se remonta ya a la época de "El sur", supongo que conoces la historia).
Fenomenal texto, como siempre.
Abrazos.

Raúl dijo...

Las tres novela citadas han sido leídas por este que suscribe, como también ha visto, las tres pélículas a las que dieron pie.
Marsé me gusta, y mucho; sobre todo, porque es de esos individuos que consigue que lo que es objetivamente difícil, resulte fácilmente comprensible y degustable ("Si te dicen que caí", al margen, claro). Ya me extenderé en otro momento.

Mita dijo...

Pero Fran, más vale una cultura de masas que ninguna cultura. Así puedes elegir lo que quieras.
Marsé es estudiado aquí en alguna universidad donde hay algún catalán.:) Hasta hace poco estaba de moda El amante bilingüe, ahora lo estará más.
Besos

Európides dijo...

Hola, soy Európides de http://europides.blogspot.com/
Y como miembro del Jurado del I CONCURSO YENODEBLOG, te informo que por formar parte y tener incluido tu resumen en Yenodeblog http://yenodeblog.blogspot.com/ participas en el Concurso.

Las normas las encontrarás en la página del concurso http://concursoyenodeblogs.blogspot.com/

Si tienes alguna duda, ponte en contacto con nosotros a través del foro de 20minutos Premios, quedadas y noticias

También en la página del Concurso o a través de europides@hotmail.es

Te informo además de que en el foro de 20minutos se han creado para los bloggers unos foros-espacios para nuestro uso, consulta y disfrute.

Cuentas también con un chat de hotmail en group338365@hotmail.com al que te puedes agregar añadiéndolo como un contacto más

Saludos y mucha suerte.

ethan dijo...

De Marsé he leído dos libros: el ya comentado "El embrujo de Shanghai", y un regalo para todo cinéfilo (Marsé lo es): "Momentos inolvidables del cine", con fotografías y comentarios impagables.

Saludos.

Luis Recuenco dijo...

"Ronda del Guinardó" es otro espléndido ejemplo de cómo construir un relato. Lo que sabe hacer Marsé de manera magistral -además de hermosos libros- es construir inolvidables personajes secundarios, de los que rebosan sus novelas.

Un saludo.

Blanca Vázquez dijo...

Me gusta este escritor. Me alegro de su premio, que no sabía, pues ya no leo sobre premios, que cada vez me interesan menos. Lo último que leí fue su Lolita´s club, pero como dices las adaptaciones cinematográficas son corrosivamente malas. El cine español sigue siendo de una simpleza mortal, y parece que nadie es capaz de plasmar esa ironía desvergonzada de Marsé, ese deslenguado lenguaje, ese atrevimiento.
Leete la república de pe a pa, ok?

carmenrenteria dijo...

Era de Marsé " La ciudad de los prodigios"? No me acuerdo. Pero hay clásicos olvidados como Josep Pla : El cuaderno gris, las horas, lo que hemos comido..que es una delicia de prosa y también Vazquez Montalb´n, Unamuno...De Muñoz Molina, me gustan sus libros cortos de relatos. hay mucha moda, pero la calidad siempre salva alos buenos. Me gusta una escritora joven: Luisa Castro, por su sinceridad y buen hacer. Como dijo Whitman: Cuando doy me doy yo mismo. Y eso se nota en un escritor.Saludos de una pejina

carmenrenteria dijo...

NO sé si Marsé era el autor de " La ciudad de los prodigios". Clásicos para mi, aparte de DElibes son también Unamuno y Josep Pla. De MUñoz Molina, prefiero sus libros de relatos a sus novelas. Y me encanta Luisa Castro por su fuerza y sencillez. Es joven y muy buena. Saludos

carmenrenteria dijo...

Me gusta aparte de Delibes, Unamuno o Josep Pla, son una delicia. Y me gusta mucho LUisa Castro, que es joven y mu buena. Saludos

María Jesús dijo...

Yo no he leído nada de Marsé, pero le he visto y oído hablar en televisión. Es una persona inteligente y, muy interesante. Por algo ha recibído varios premios a lo largo de su carrera, por lo poco que sé de él, premios merecidos.

Un beso

Lula Fortune dijo...

Si una puede enamorarse de un trozo de papel, confieso que me enamoré de Pijoaparte. Que vuelvo a Pijoaparte cada vez que puedo, como a un viejo amante que comprende mis veleidades con paciencia.
Me ha gustado mucho la segunda parte de tu escrito, ya sabes que yo prefiero hablar en positivo,o en todo caso, metiendo la navaja trapera. Al enemigo, ni agua.
Así que bien por Marsé y bien por tus palabras.
Besos.

Miguel Sanfeliu dijo...

Marsé es un clásico vivo, no creo que esto pueda discutirse. Yo reconozco que leí algunos de sus libros hace ya demasiados años, como "Encerrados con un sólo juguete" y "Si te dicen que caí", pero hace tiempo que lo tengo un poco abandonado y no leí sus últimos títulos. Así que estamos ante un buen motivo para reivindicarlo y corregir las lagunas.
Un abrazo.

carmenrenteria dijo...

Es de Eduardo mendoza.Tengo que leer a Marsé. por cierto soy poco cinéfila, pero me gustó " el salario del miedo ¿ de quién era? Besucus desde laredolin

s a n d r a dijo...

Por supuesto que le he leído, que lo seguiré haciendo... y que estamos de acuerdo en la reflexión. Eres un tierno, Machuca ; )

B e s o s

s a n d r a dijo...

Por cierto, ahora estoy leyendo El pájaro que da cuerda al mundo (no tiene que ver, ya lo sé) es todo un acontecimiento las maneras de Murakami, supongo que es debido a que no estoy muy acostumbrada a la literatura oriental, ya te diré.

B e s o s

carmenrenteria dijo...

Sigo tu blog. El mio es :
http://leonnoesferoz.blogspot.com/
Unsaludo

eva luciérnagas y zarzamora dijo...

Gracias por tu visita y tu comentario.
De Marsé se podrîa escribir y decir tanto... yo personalmente me quedo con "Ronda del Guinardô" una de sus "aventis " en la que ya se gestaba y se citaba por cierto "El embrujo de Shangai" de Sternberg en el segundo capîtulo. Su obra es un vaivén constante de lo escrito en lo escrito. Y con sus artîculos periodîsticos, "Confidencias de un chorizo".
Te sigo leyendo. No sabîa de esta bitàcora, la otra, me resulta màs intimista e întima.

Besos y un abrazo