domingo 28 de diciembre de 2008

SATCHMO Y FRANKI (imágenes)

Dijo Rilke que la música es el otro lado del aire. Bellas palabras las del poeta. Pero con el siglo XX y la llegada del jazz y el cubismo se impone la imagen. Picasso registraría en sus cuadros las deformantes imágenes que todavía no habían penetrado en la conciencia del hombre contemporáneo, pero esto es otra historia. Pongo por ejemplo a mis dos cantantes favoritos: Louis Satchmo Armstrong (no tenía una gran voz pero su corazón y su alma era enormes) y Frank Sinatra.

Se debe a Armstrong la identificación de la trompeta con el jazz. Pero Armstrong suscitó otro tipo de imágenes. Su sonrisa llegó a convertirse en icono del optimismo que está en la base de la cultura estadounidense, y la "felicidad" a la que "cualquier ciudadano puede llegar con tal de proponérselo". De la utilización ideológica de esta imagen no siempre fue consciente el modelo; en todo caso, un poco de inocente vanidad y coquetería pudieron más que la indagación sobre qué se escondía detrás del asunto. Frank Sinatra siempre supo que debía jugar a dos bandas: por otro lado, la sociedad italoamericana, a la que pertenecía y representaba, la cual se sentía orgullosa de tenerlo como símbolo; por otro lado, el poder político y financiero. Sinatra era un genio en el arte de la ambigüedad y siempre fue consciente del terreno que pisaba. Armstrong lo tuvo más difícil por el hecho de pertenecer a la minoría negra y tener que superar una imagen preestablecida. Supo sortear el obstáculo al precio de mantener, con la debida y justa astucia, algo de lo que el público blanco espera del negro para que éste sea, medianamente, aceptado. Sinatra pudo aceptar papeles dramáticos en las películas en las que participó; Armstrong tuvo que limitarse a ser él mismo o alguien que se parecía a él; es verdad que no lo hizo a disgusto. Louis ansiaba ser amado por el público y no habría soportado un rechazo explícito. El gran arte de Armstrong necesitaba de esa carga emotiva, de otro modo no habría existido como artista. La imagen se impuso a la superficie de la música, pero no a su esencia. Y una trompeta sola, apoyada sobre una silla, seguirá representando a Louis Armstrong y al jazz.

¿Y Frank Sinatra? Ay, siempre he aspirado a escribir con abandono, como canta Sinatra, pero no hay manera. El swing también formaba parte de su naturaleza; en tiempo medio era imbatible porque parafraseaba, sin salirse de la literalidad, la colocación de los grandes solistas de jazz. En las baladas, su especialidad, supo explotar sus virtudes instrumentales, tal como hacen los grandes instrumentistas, pero os pido de nuevo perdón, creo que esto es otra historia.

Cuando la soledad arrecia con el varapalo de la noche, canta Sinatra con abandono (I've got you under my skin compuesta por el exquisito Cole Porter) como abandonada está la noche en mi habitación; imagen del siglo XXI, sin imponerse a la superficie, sólo su esencia.


16 comentarios:

Mita dijo...

La música es el otro lado el aire...esa es una imagen maravillosa, como no podía ser de otra manera. Mira que genial:
Rilke:
"¿Cómo sujetar mi alma para
que no roce la tuya?
¿Cómo debo elevarla
hasta las otras cosas, sobre ti?
Quisiera cobijarla bajo cualquier objeto perdido,
en un rincón extraño y mudo
donde tu estremecimiento no pudiese esparcirse."

El jazz son noches de pubs pequeños, semiluz, lentitud y muchas grabaciones para mí. Gracias por traérmelo a la memoria ahora mismo.

Por primera vez en mi vida, me han publicado un pequeño cuento en otro blog. Te dejo el enlace por si quieres comentar algo, se admite todo tipo de críticas. :))


http://100cuentos.blogspot.com/

Besos. Feliz Entrada de Año

María Jesús dijo...

Original y fantástica metáfora sobre la melodía, el ritmo y la armonía, vista como el otro lado del aire. Ese fluido que forma la atmósfera de la Tierra.

¡Un beso para mi querido hado! Y...

¡Feliz Año Nuevo a tod@s!

39escalones dijo...

Fenomenal post, Francisco. De Armstrong recuerdo una anécdota contada por Kapuscinski de un concierto suyo en la capital de Sudán que me dejó una sensación muy triste. De Sinatra, además de sus canciones y sus apariciones cinematográficas (unas más afortunadas que otras, pero siempre sobresaliente), me quedo con aquella anécdota durante el rodaje en España de "Orgullo y pasión", cuando tuvo que vérselas con la autoridad competente por sacar al pasillo la foto de Franco que había en la habitación de su hotel.
Grandes, siempre.
Un fuerte abrazo.

Mita dijo...

Gracias siempre por tus palabras, Fran. Eres un sol!

~PakKaramu~ dijo...

Happy new year

Blanca Vázquez dijo...

Precisamente estas navidades me estoy regalando mucha música, entre ellas un completo de Sinatra, que me suena a música celestial. Que bueno es lo bueno! Ando mal con la conexión pero no podía dejar de desearte un muy feliz año 2009 y que lo pases genial el findeaño. YO con la fámily y mi sobrinillo que me tiene babeando todo el tiempo. Y a escuchar Jazz que es lo mejor.

Raúl dijo...

El final de los 40 y el principio de los 50' americanos, siempre me han parecido unos años fantásticos; alegres, locuelos. Muy cinematográficos. Estos dos personajes, me abren las puertas a aquella época dorada.

Ahora que pienso, (tus entradas suelen hacerme pensar, ahí radica el mayor placer al leerlas) quizá estas dos figuras puedan servir para representar un montón de esas cosas que a uno le evocan los EEUU. Representan la grandeza de la emigración. La integración irregular de ciertas minorías en el mundo de los blancos/irlandeses. La variedad de caminos y formas por los que nos "llega" el arte al alma. Yo que sé... Divago.

Esa sonrisa de Louis Armstrong me acerca al concepto de alegría que yo busco. Esa mirada etérea y ambigüa (entre pilla e infantil) me aproxima al concepto simbiótico entre la esperanza y el logro.

Vamos a tener un buen año 2009; ¿verdad, Francisco?

Raúl dijo...

La mirada a la que me refería, era la de Sinatra. Claro.
Abrazos.

María Jesús dijo...

¡¡¡FELIZ NOCHE VIEJA Y FELIZ AÑO NUEVO!!!

Un beso

s a n d r a dijo...

No sé porqué, tendemos a idealizar al personaje que consigue aturdirnos con sus instrumentos (la voz es uno de ellos). Sinceramente, me importaría un comino que cualquiera de los que citas fuera un delincuente (por decir algo), porque de ellos sólo necesito su música.

Para que disfrutes de la versatilidad, te invito a escuchar "Route 66" en distintas versiones:
http://www.fileden.com/files/2007/1/8/613987/Van%20Morrison%20-%20Route%2066.MP3 http://www.fileden.com/files/2007/1/8/613987/Brian%20Setzer%20-%20Route%2066.mp3

Y, cómo no, feliz año

Rosa Silverio dijo...

Hola, Francisco.

Yo también he pasado por aquí para romper el anonimato y desearte una feliz navidad, que la pases bien en compañía de tus seres queridos. Te deseo todo lo mejor de la vida.

Espero que también continúes con este y tu otro blog, a través de los cuales nos has dado tanto.

No puedo dejar de comentar esta entrada. Me ha gustado mucho y en estos días en los que estoy escuchando mucha música volveré al jazz, y sobre todo volveré a dejarme encantar por la música de Sinatra, por el querido Armstrong, Miles Davis, y otros que también me gustan mucho.

Feliz navidad y feliz año nuevo.

Vivian dijo...

Ohhhhhhhhhhhh Sinatra… He de reconocer que es una de mis debilidades.
Como me alegra cada vez que visito este lugar y descubro nuevas coincidencias. Compartir pasiones y admiraciones es algo que siempre me produce una extraña alegría, algo parecido a la felicidad en chiquito :)
Aprovecho para desearte Feliz Año.

Un beso

Licantropunk dijo...

Sinatra nunca ha sido santo de mi devoción. Supongo que se debe a mi mal oído, destrozado por tanto viejo rockero.
Saludos y feliz año nuevo!!!

Limaco jolgorioso dijo...

Frank Sinatra es un dios. En la década de los cuarenta del pasado siglo cantó música de gran calidad rodeado siempre de músicos extraordinarios. Me chifla esta música maravillosa tan bien escrita y arreglada. Todas las navidades le escucho como si escuchara los villancicos más hermosos cantados por un pastor encantado.

De Louis Armstrong, amén, querido Francisco, pues le adoro. Este post, una vez más, fantástico.

Feliz año.

J,

Mr Tambourine Man dijo...

Mi hermano Juan me aficionó al Jazz, y Sinatra me trae los mejores recuerdos de nuestra infancia porque a mi padre le encantaba... Háblanos más de Sinatra, por favor.

Un abrazo.

Dana Andrews dijo...

Es muy difícil expresar con palabras lo que me hace sentir la trompeta de Satchmo o la inmensamente triste voz de Sinatra en un disco de baladas de los años cincuenta. A esa voz melancólica y contagiosa le escribí una vez un poema que tengo en mi blog lamusicadelaluna.blogspot.com. De nuevo, agradecido por tu comentario en francescoalbertosinatra.blogspot.com. un placer de entrada la tuya.