viernes, 27 de febrero de 2009

HÉROES

Bajo las escaleras de mi casa silbando. Abro el buzón y entre propagandas y amenazas de banco veo una carta del Juzgado. La abro muy nervioso y asustado. En ella dice: "Le dirijo esta carta a fin de que se presente ante este Juzgado para efectuar una diligencia..." Hago repaso general de toda mi vida en un instante buscando antiguas fechorías. Nada. No hay nada. Doblo el sobre y salgo precipitadamente hacia el Juzgado. Me adelanta K, con otro sobre en mano.
-¡K!-grito-. ¡Espérame!-pero se pierde entre la multitud.
Paso por el detector de metales sin los zapatos y subo por unas escaleras olvidándome de ellos.

Veo al Marqués de Sade que ha sido denunciado por adquirir los servicios de una prostituta en mitad de la calle. También está Tom Sayer y Huck Finn muy indignados; Finn le dice a Zeno, el personaje de Italo Svevo, que no llega a comprender, que por el simple hecho de fumar en pipa, se monte semejante alboroto. Veo al pobre TíoTom que no para de llorar porque le han desalojado de su cabaña de la periferia para levantar en su lugar pisos de alto standing. Él no comprende todavía lo que significa "especulación inmobiliaria". Veo a Sherlock Holmes con su inseparable amigo el doctor Watson. El médico ilustrado intenta consolarle con palabras cálidas. Holmes no acierta a comprender por qué ha sido cacheado y maltratado en mitad de la calle como si se tratara de un vulgar yonky. Phileas Fogg mira impacientemente su reloj de bolsillo. Picaporte, a su lado, se lamenta de que no llegarán a tiempo a dar la vuelta al día en ochenta mundos por culpa de un radar camuflado en una autopista hacia a ninguna parte. Más allá veo al capitán Nemo juzgado por no ser feliz (hoy nadie se atreve a confesar que a veces no es feliz por miedo a rebajarse socialmente) y no llevar documentación (por lo visto, la policía no tiene conocimiento de latín y desconoce por completo que Nemo significa Nadie). Bartleby está sentado en un rincón con las manos apoyadas en las rodillas. Parece ido y no para de repetir: "Preferiría no hacerlo." Flash Gordon también está aquí. Había liado un pollo que te cagas en la Nasa. Quería volver al espacio exterior para correr aventuras y que por culpa de la tecnología se había quedado varado en nuestro planeta aburrido, superficial, materialista, totalitarista y alienado. Pobre Flash, nuestras sociedades son tal vulnerables que todo es posible, en especial lo peor. Hay riesgos por doquier. Es el desencanto de este comienzo de siglo: sabemos que los avances se pagan con terribles retrocesos, y cada conquista también es un terreno perdido, cada demostración de fuerza una confesión de debilidad. Robinson Crusoe parece sentirse más solo que nunca en una isla de tres millones de habitantes. Tarzán está acusado por exhibicionista. El monstruo de Frankenstein sigue matando porque nadie le quiere. Fu Manchú, Fantomas, Moriarty y Vito Corleone están juntos con rostros pétreos. ¿Qué ha hecho la burocracia y los paparazzi a esa buena gente? Se lamentan que para pagar la cuantiosa multa deberán de acudir a uno de esos programas basura de la televisión. Lo que no acierto a entender que hace aquí Alicia ¿lo saben ustedes? Humbert Humbert intenta consolarla. El padre Brown se abanica con su sombrero. Veo al hombre invisible que ya no puede esconderse bajo el ojo omnipresente. Philip Marlowe, Sam Spade y James Boond están condenados por beber alcohol en la calle. Se lamentan que los bares nocturnos de hoy ya no son lo que eran y les parece inconcebible esa maldita costumbre de colocar pantallas de televisión, y, sobre todo, ese griterío infernal.

Pero el caso que más me entristece es el de don Quijote. Un funcionario gárrulo y obsoleto le pone en evidencia. Don Quijote le muestra su corazón lleno de buenas intenciones, pero no puede partir porque carece de los siguientes documentos y licencias que el funcionario va enumerando.


1- Permiso de conducir jamelgos y recibo de haber satisfecho las cuotas correspondientes.

2- Certificado de que Sancho había sido dado de alta en la Seguridad Social.

3- Recibo de haber satisfecho en su plazo las cuotas catastrales y las de la contribución urbana.

4- Licencia fiscal para trabajar en actividades liberales.

5- Copia de la declaración trimestral del IRPF y anual del año anterior, así como certificado de que ha ingresado en sus fechas las percepciones recibidas en concepto del Impuesto sobre el Valor Añadido.

6- Certificado de estar al día en el pago de los impuestos de la Seguridad Social como caballero andante autónomo en los tres años anteriores a su salida hacia los agravios de los malandrines autorizados por las leyes en curso.

7- Permiso de utilizar lanzas y adargas antiguas.

8- Certificado médico de estar en buenas condiciones físicas para el ejercicio profesional de la caballería andante.

9- Certificado de vacunación de Rocinante y Rucio.

10- Y declaración jurada de todos sus bienes por si hubiese reclamaciones legales por destrozos y daños, con copia de haber abonado la última cuota del seguro por daños a terceros.

Pobre don Quijote que tendrá que volver a su casa para morir esta vez enloquecido de leer leyes europeas, nacionales, comunitarias, autonómicas y municipales. Que descanse en paz, si las leyes vigentes lo permiten.
Ya ven, yo que siempre he creído que lo más hermoso, lo profundamente útil de los héroes es que vuelven siempre, revestidos de los concretos afanes liberadores que cada época alienta. Nuestra dificultad de vivir no proviene de las circunstancias de la vida, sino de nuestra perplejidad ante cómo afrontarlas sin saber previamente en qué consiste vivir como humanos, o mejor dicho, como héroes.
-¡Francisco Machuca! ¡Preséntese en el despacho número 5!
Les cuento.

17 comentarios:

s a n d r a dijo...

A Alicia seguro que la acusan por abuso de estupefacientes.

Podría decirse que nuestro andar se ha convertido en un patético baile al son de una voz que nos grita: danzad, danzad, malditos!

Me ha encantado!!

Un b e s o

Elvira dijo...

Buenísimo, querido Francisco. ¡Menuda crítica a tantas cosas absurdas de nuestra sociedad en estas pocas y bien escritas líneas! Además con humor, que siempre se agradece.

Un fuerte abrazo

Vivian dijo...

Inteligencia, sensibilidad, cultura, criterio propio, capacidad para formarse una opinión propia de las cosas… Peligroso, muy peligroso, me temo que es usted, Francisco, un firme candidato al banquillo de los acusados. En su contra, todos los cargos mencionados y alguno más que ahora se me olvida, una seria amenaza para el poder en la sombra, pensar por sí mismo, a quién se le ocurre?
Fascinante, sencillamente fascinante esta entrada, sólo alguien como tú podía escribirla, una combinación perfecta de humor sutil con reflexiones de verdadera profundidad. Me encantó, vamos, por si no había quedado claro…
Creo que voy a volver a leerla.

Un beso

Lucía dijo...

¡Qué derroche de ingenio y humor, Francisco! Es buenísimo. Mi asombro va creciendo con cada línea y al llegar a Don Quijote ya me dejas pasmada.
Ha sido hasta tierno ver a todos nuestros personajes de ficción preferidos acuciados por los mismos problemas que nosotros.
Para mí que Alicia está allí acusada de soñar despierta. Ya es lo último que nos queda, que puedan regular o controlar nuestros sueños.
¿Y a ti de que te acusan? ¿De llevar libros en los bolsillos?
A dónde vamos a parar...

Cuídate, un abrazo muy fuerte,

Lucía.

Joselu dijo...

Tiene sentido del humor pero sin duda destila también cierta amargura, que entiendo y comparto. El otro día vi dos exposiciones de pintura en Barcelona. Una de Joaquín Sorolla y otra del pintor catalán Joaquín Mir. Eras imágenes de otro tiempo, de principios del siglo XX, un siglo terrible, pero en cuyos principios todavía existía el silencio y la belleza de los pueblos. Creo que la contemporaneidad es profundamente fea, nuestro mundo es feo y nuestra existencia hipersegura pero desasosegante. Tenemos muchas cosas tales como antibióticos, resonancias magnéticas, lavadoras, vacunas, ordenadores, internet, MP4, televisión, móviles y miles de cosas más que conforman nuestra vida sin las que no la entenderíamos. Añorar el pasado puede tener algo de ejercicio inútil y esnob, pero no me persuado de que el futuro que estamos viviendo no sea en muchos sentidos mucho más opresivo y falto de libertad que esas imágenes que veía de Joaquín Mir y Sorolla. Entiendo tu juego literario, con esos personajes aplastados por la burocracia, y el pobre don Quijote abrumado por las exigencias administrativas. Nuestro mundo es frágil (e implica buenas dosis de miedo)pero vivimos aspirando a la protección absoluta en la que no exista ningún riesgo a cambio de nuestra libertad más íntima. No sé si esta crisis que se avecina nos va a dejar por fin con el culo al aire y la existencia en su más crudo desamparo, pero lo cierto es que las grandes obras literarias se escribieron en condiciones muy precarias. ¿Necesitaremos de la incertidumbre para crear y alumbrar a nuevas criaturas como las que citas? Un cordial saludo.

39escalones dijo...

Chapeau, amigo Francisco, un texto magistral. Qué buena gente Humbert Humbert corriendo a consolar a la pobre niñita Alicia desinteresadamente...
Tiemblo de pensar cuántos de estos nombres pasarán desapercibidos para un ciudadano medio y, mucho peor, para cualquier estudiante de secundaria de este país de chiste.
Ahora que pienso, esta mañana he visto un sobre con membrete en el buzón...
Fuerte abrazo.

Raúl dijo...

Me niego a pretenden la ocurrencia, buscando paradojas literarias que sumar a las que ya reflejas en tu entrada.

Me niego a rebanarme la sesera, para lograr aproximarme a la altura de tu excelencia.

Únicamente haré el siguiente apunte pseudo-jurídico; "la judicialización de nuestra vida es el origen de no pocos problemas, entre ellos, el del colapso judicial"; antes de concluir diciendo:

¡Fantástica entrada, Francisco!.

Administrador dijo...

Aprovecho la firma para invitarte a que te des una vuelta por nuestro blog www.thesocialparticipation.blogspot.com

Nos gustaría que nos ayudes si es posible publicando una nota sobre nuestro blog en tu espacio, con el objetivo de que más personas conozcan nuestra misión.

Es verdad que puede parecer una broma o algo poco serio que un programa (como el que estamos armando) esté dando sus primeros pasos sobre la plataforma de un blog. La realidad es que tratamos de hacerlo lo más profesional posible utilizando las herramientas que mejor sabemos utilizar. Esperamos tener el apoyo de la gente y que pronto lo que hoy comienza siendo un blog pase a ser una página que pueda ofrecer más servicios para las personas que decidan colaborar con este programa.

En nuestro blog podrás encontrar más información sobre nuestra causa.

Desde ya muchas gracias!

P.d: Por favor pedile a tus amigos que tambien nos distribuyan, solamente con la ayuda de una red social podemos triunfar!

Gracias!

ethan dijo...

Buenísimo. Me imagino a Humbert acosando a Alicia. Jajajaja
De verdad, muy bueno todo el post. Enhorabuena Francisco!

Blanca dijo...

A ver si no te vemos por aquí en un tiempo? no, no me creo que hayas hecho nada malo. Lo del Quijote está de muerte! es que a mi me da un infarto cada vez que tendo delante un contrato que no conlleva nada más que deberes y nada de derechos. Lee detenidamente uno de alquiler y parece que estás atrapado con grilletes. Somos difuntos enterrados bajo leyes de todo tipo y condición. Y eso que no tenemos dinero, ¿sabes como viven su vida artificiosa de letras pequeñas los muy ricos? imposible que encuentren una pareja sincera.

Isabel Machuca dijo...

Es buenisimo!!!!! espero que tengas mucho exito en todo lo que haces. Besos

Anónimo dijo...

Alberto Q.
www.lacoctelera.com/traslaspuertas

Creo que los héroes no solo siempre vuelven sino que nunca se fueron, como demuestras en tu texto. Nuestra memoria los retiene junto a nosotros porque forman parte de nuestro bagaje.

Peter Pan seguro que también estaría por ahí en esa amalgama tan bien seleccionada de personajes...

Genial. En serio.

María Jesús dijo...

Mandaré una reclamación contra el garrulo que fastidia al "Caballero de la Luna" Hasta ahí podríamos llegar. Y tu tranquilo, seguro que la diligencia que te enviaron quedará en nada importante.

Un abrazo!

Licantropunk dijo...

Muy bueno. Dejas al lector en ascuas. El héroe de ficción como personaje que se sale de lo corriente: lo poético como alteración de lo cotidiano. ¡A la cárcel con todos ellos! Y nosotros también.
Saludos.

Mónica Pérez dijo...

Hola,

perdón por poner esto aquí, puede borrarlo una vez leído.

Solo quería que supiera de la existencia del directorio de blogs directorio-de-blogs.net, donde usted puede dar a conocer su blog totalmente gratis.

Saludos,
Mónica

LUIS ROSER RODRIGUEZ dijo...

hola francisco me ha gustado mucho y más que esto lo situes en el juzgado, paradigma de esta sociedad de olvido y seguridad que hemos creado, no puedo estar mas de acuerdo con Joselu.

Que pena que muchos niños no conozcan ni una mínima parte de los personajes de los que hablas.

Cuidate Sr Machuca

Miguel Sanfeliu dijo...

La fantasía chocando con el mundo real, con el absurdo de la burocracia. Y, desde luego, es este último el que sale peor parado.
Magnífico texto.
Ya contarás.