viernes, 25 de septiembre de 2009

LLEGA UN FORASTERO


Hace tiempo que le dediqué un post a mi admirado John Sturges y sobre mi relación con el cine en mi infancia. Esta reseña podría ser una continuación de mi gran evasión.
Cospiración de silencio (1955), ocupa un lugar inusual dentro del cine americano. Hoy en día, las películas de Hollywood tienden a ser valoradas según la estimación crítica de sus autores; sin embargo, la reputación de Conspiración de silencio continúa creciendo, a pesar de que su director le siguen considerando, por lo general, como un realizador competente pero gris de películas de acción. Nada más erróneo.

El filme proporciona una amplia variedad de placeres cinematográficos, en particular el de la innovación dentro de la repetición, que constituye la esencia del cine de Hollywood y funciona en el seno de todos sus distintos géneros narrativos. La clave del innegable éxito de la película es su desacostumbrada superposición de la estructura del thriller sobre la del western. En un western característico, cuando llega un forastero a la ciudad, no hay secreto alguno de por qué lo ha hecho. Sin embargo, en Conspiración de silencio, el público se ve acosado por toda una serie de preguntas: ¿Por qué para el tren en Black Rock por primera vez en cuatro años? ¿Quién es ese forastero manco? ¿Por qué ha venido a Black Rock? ¿Por qué se muestra todo el mundo tan hostil con él?

Las tierras áridas y resecas en las que transcurre la acción de la película recuerdan al público el mundo del western. Además, Conspiración de silencio contiene determinados elementos narrativos de dicho género, como, por ejemplo, la irrupción en una comunidad cerrada de un extraño que ayuda a librarla de un régimen represivo, así como un recurso temático bastante común en el cine de los 50, por el que la acción se centra o gira alrededor de un tren y sus horarios, que aparece en títulos como Solo ante el peligro (1952), El tren de las 3,19 (1957) y El último tren de Gun Hill (1959).

Este método de provocar respuestas en el que el placer del público no nace únicamente de los acontecimientos que la película narra, es algo intrínseco del cine y contribuye a explicar por qué determinados filmes pueden percibirse de manera distinta y disfrutarse por razones diferentes según va pasando el tiempo.
La reputación de Conspiración de silencio descansa hasta cierto punto en factores sociopolíticos. En el momento de su realización, y al igual que otras áreas de la vida americana, Hollywood estaba empezando a salir de la sombría época del macarthismo. En películas como Conspiración de silencio o Solo ante el peligro, los cineastas americanos estaban intentando decir valientemente algo sobre el tema de la debilidad de una comunidad sometida a un control represivo. Sin embargo, la forma narrativa de plantear estas cuestiones permitía contestarlas únicamente en términos de moralidad individual y coraje o carisma personal. Se trata de una falsa toma de postura política que afirma que sólo la llegada de un hombre excepcional puede motivar la capacidad de resistencia de una comunidad. Estos títulos y otros demuestran que resulta muy difícil plantear posiciones políticas alternativas dentro de las formas narrativas del cine clásico de Hollywood.

Ay, recuerdo cuando vi la película de niño en un cine de barrio, la provincia era una comunidad cerrada en donde no ocurría nunca nada bajo un régimen represivo y los héroes llegaban a través del Cinemascope y nos liberaba de las tardes grises de domingo y de tantos silencios conspirados en un país anclado en la sombra de una época en donde los trenes, simplemente, pasaban de largo.

15 comentarios:

Raúl dijo...

Volveré, claro está, pues este comentario que te dejo es a vuelapluma. Sólo quería decirte, que el único motivo por el que todavía no he escrito a partir de esta interesantisima película, es porque está en color, y no casa con las premisas iniciales de mi blog. Pero cuánto recorrido literario tiene esta cinta de Sturges.
Abrazos.

Júlia dijo...

Muchas pelis posteriores le deben mucho a esta, que gran historia i que gran actor.

Dana Andrews dijo...

Siempre me han gustado mucho las películas con trenes de ambiente western. Me encantan las películas que comentas ("Sólo ante el peligro", "El tren de las 3.19" y "El último tren de Gun Hill")Pero no he visto ésta. La tengo que ver...

mi nombre es alma dijo...

Podría decir algo parecido a lo que comenté no hace muchos días en otro blog y hablando de otra película, recuerdos de sesión de tarde junto a mi padre frente al televisor en blanco en negro, escuchando palabras y viendo actitudes que de otra manera no veriamos.

Esta claro que no parece creible el apoyar toda la reacción de una comunidad en un hombre, tanto para bien como para mal, pero desde luego el resultado es ilustrativo y poderoso.

Un abrazo

hombredebarro dijo...

La lectura de tus últimas entradas ha sido un placer.

Kinezoe dijo...

Gran película, sí señor. Mi primer encuentro con ella fue a través de una sesión de Cine Club. Qué recuerdos... Y que grande es Spencer Tracy, en opinión de muchos, el mejor, aunque se me antoja difícil poder afirmarlo así, categóricamente...

Saludos.

Elvira dijo...

No recuerdo haberla visto, pero por lo que cuentas creo que me gustará mucho.

Me encantaría que tuvieses un cine y que la programación dependiera exclusivamente de tu gusto, no de criterios comerciales. Sería una gozada acudir allí. Y puestos a imaginar, se podrían hacer debates posteriores a la película, un cine fórum moderado por ti. Suena bien, ¿verdad?

Un fuerte abrazo, Francisco

Vivian dijo...

Esta no la he visto, pero después de leer tus reflexiones y apreciaciones sobre la película, ten por seguro que me pongo a ello para conseguirla y verla, además Spencer Tracy es para mí un valor seguro siempre.

Algunas de tus reflexiones sobre la película me hicieron recordar “Un enemigo del pueblo”, de Ibsen.

Como siempre, una gozada leerte.

Un beso

39escalones dijo...

Qué gran película, qué estupendo realizador Sturges, además de ésta y "El último tren a Gun Hill", hay que apuntar en su haber "Duelo de titanes", "Los siete magníficos", "La batalla de las colinas del whisky", "Joe Kidd", "La hora de las pistolas", "Estación polar cebra"... Todas, como dices, mucho más que simples películas de acción. Y qué tripleta de esbirros frente a Spencer Tracy: Robert Ryan, Ernest Borgnine y, sobre todo, Lee Marvin. Qué manejo de la tensión, del suspense, que forma de obligar al espectador a ser activo, a no perderse ripio de lo que ve, qué mezcla de géneros (ahora que todo el mundo alaba a Tarantino por hacerlo de manera tan burda), y cuánto tomate tiene la historia...
Fenomenal texto, amigo.
Un fuerte abrazo.

xabipop dijo...

Coincido en tu reflexión sobre "Conspiración en silencio", es una gran película en la que Spencer Tracy es el perfecto contrapeso a toda la hostilidad que se desata en ese recóndito rincón del mundo.

Curiosamente yo la vi por vez primera en un avión volando a Nueva York, y ese clima con todas esas preguntas a las que hacías referencia fueron calando en mi a medida que avanzaba la película. Muy bien construída en ese aspecto, con una inteligente dosificación en mostrarnos las claves del film.

Una película demasiado escondida para todo lo bueno que tiene y como dice Vivian, que encuentra un valor seguro en el fantástico Spencer Tracy.

Un saludo.

Francisco Ortiz dijo...

Tu buen texto deja el camino abierto al recuerdo del lector y de su propia experiencia ante la pantalla viendo esta película. Yo la recuerdo con gran aprecio, la vi con pasión y mucho interés y el trasfondo sociopolítico me interesa mucho. Sturges es para mí un grande, mucho más que otros que tienen mucho nombre y películas que no me dicen nada de nada. Bravo por tu defensa.

María Jesús Almendro dijo...

Querido amigo Francisco! Tu entrada me a parecido muy instructiva e interesante, siempre lo sueles hacer así. Me encantó leer tu nuevo post.

Un beso grandote!

ethan dijo...

Bueno, es una película magnífica, no quiero repetirme, pero Sturges se acerca mucho a los grandes y como domina el Scope en esta cinta!
Saludos!

Raúl dijo...

Lo explicas perfectamente.
En esta película confluyen elementos narrativos y géneros cinematográficos distintos, y lo hacen en cuasi perfecta armonía. Considero que ese evidente aspecto de thriller que impregna la película, considera en todo caso el preponderante, y el mejor acabado. De hehco, son algunos de los elementos más propios del western los que la acercarían a lo obvio, a lo poco original, a la simpre aunque bien facturada artesanía. Pero la incertidumbre que crea desde un inicio el personaje de Spencer (mano siempre en el bolsillo) sobre el espectador y la exigente y constante demanda de respuestas, la hace sencillamente singular.
Reverbera como bien has dicho, un aspecto crítico y de denuncia nada desdeñable, un planteamiento luminoso frente al oscurantismo de toda sociedad, de lo má esperanzador.
Debes, seguro, de estar orgulloso de ese último párrafo que has escrito. Yo lo estaría.

Luis Recuenco dijo...

'3:10 to Yuma' basada en la novela de mi admirado Elmore Leonard y de temática diferente también me parece admirable.

Un abrazo.99