miércoles, 9 de diciembre de 2009

ELMORE LEONARD (Conquistando Hollywood)


Se han rodado muchas películas basadas en las novelas del gran Elmore Leonard. Un hombre (1967), de Martin Ritt; Jugar duro (1967), de Barry Skolnick; Mr. Majestik (1974), de Richard Fleischer; 52, vive o muere (1986), de John Frankenheimer, etc. La mayoría de las veces, esas primeras películas no plasmaban el humor negro ni los extraordinarios diálogos de Leonard. En 1998 llegó Un romance muy peligroso de Steven Soderbergh, pero tuvo poca recaudación y, la triste historia de siempre, desapareció muy rápidamente. Es una lástima porque fue una de las mejores películas del año.

Cómo conquistar Hollywood (1995), fue dirigida por Barry Sonnenfeld y sí supo captar el tono de la novela de Leonard; también merece la pena apuntar que fue John Travolta, el protagonista, quién insistió en que los diálogos de la novela se usara en el filme. Por ejemplo, cuando Chili Palmer le roban un abrigo caro en un restaurante, no dice: "Eh, ¿dónde está mi chaqueta? Me costó cuatrocientos pavos". En lugar de ello, lleva al dueño a parte y dice: "¿Ves una cazadora de cuero negra, larga, con las solapas como una chaqueta de traje? Si no la ves, me debes trescientos setenta y nueve dólares". Es un diálogo clásico de Leonard. Divertido y preciso.

Hollywood ha ejercido una influencia considerable en la obra de Leonard, y no solo porque empezó su carrera como guionista de westerns ni porque muchas de sus novelas se hayan convertido en películas, en general, como ya he dicho, de escaso éxito. Tampoco puede medirse esa influencia por las referencias cinematográficas que salpican sus novelas, mucho antes de que apareciese Quentin Tarantino, los personajes de Leonard comentan con pasión y humor. El cine impregna la obra de Leonard en la medida en que sus personajes se ven a sí mismos representando papeles-el asesino, el ladrón, el policía-, y la relación que mantienen con esos papeles está configurada por el cine.

Chili Palmer, un cobrador de deudas que es uno de los muchos héroes de Leonard del tipo "no-me-vengas-con-gilipolleces", sigue los pasos de un empleado de tintorería que ha timado a una compañía aérea y huido a Hollywood. Una vez allí, acepta el encargo de ocuparse de otra deuda, esta vez la de un productor de Hollywood. Como se da cuenta de que todo el mundo interpreta un papel, Chili decide reinventarse a sí mismo como productor, y se pone a trabajar en una versión de lo que ha ocurrido hasta entonces en la novela. Cómo conquistar Hollywood, es una historia sobre la estupidez y la vacuidad de los realizadores de Hollywood. La película, esta vez, se convirtió en la mejor y más exitosa de todas las adaptaciones que se han hecho de sus grandes novelas.

Si tuviera que elegir entre mis novelas favoritas sobre Hollywood, serían: El día de la langosta, de Nathanael West; Luces de Hollywood, de Horace McCoy; El último magnate, de Scott Fitzgerald; Sueños de Bunker Hill, de John Fante; Hollywood, de Charles Bukowski y Cómo conquistar Hollywood, de Elmore Leonard. En todas ellas no asistimos a la glamurosa Meca del Cine a la que estamos acostumbrados, sino a un sórdido microcosmos poblado por perdedores sometidos a su propia sed de triunfo en donde el contrato con este universo artificial les corromperá tan pronto como descubran que la suerte, y no el talento, es la auténtica aliada del éxito. Son obras que cuentan la experiencia global de tantos buenos escritores que fueron a Hollywood en busca de fama o dinero o incluso de llevar a cabo un trabajo honesto y fueron calcinados. Los ejemplos son numerosos: Raymond Chandler, Ben Hecht, Dalton Trumbo, Sinclais Lewis, James M. Cain, Faulkner, etc. La mayoría de ellos nos dieron las mejores historias de la Meca del Cine, las más perdurables. Hollywood, hoy, es ya polvo de nitrato.

5 comentarios:

Jan Puerta dijo...

No todas las películas son capaces de reducir los diálogos manteniendo la fuerza de los mismos. Algunas se acercan pero otras simplemente se alejan demasiado.
Alguien dijo que las películas eran simplemente las portadas de los libros. A lo sumo, parte de un buen prologo.
Excelente entrada.
Un abrazo

mi nombre es alma dijo...

Rebusco entre mis libros para encontrar las novelas de Elmore Leonard que tengo (mi memoria para los títulos es nula) y veo que tengo "Ciudad Salvaje", "Jugar duro" y "Fulgor de muerte", no se porque esas tres y otras no, hace tanto tiempo. No he leido en cambio "Como conquistar Hollywood" aunque recuerdo muy bien la película, que como dices tuvo poco recaudación, pero si tuvo bastante buena crítica, aunque eso tampoco quiere decir mucho. Los diálogos imprescindibles.

Un abrazo, un placer leerte hoy en especial, me has traido buenos recuerdos

Me gusta como finaliza sus libros, en Ciudad Salvaje leo: " Clement dijo: -No lo puedo creer, ¿Por qué me ha matado?. Raymond no contestó. A lo mejor mañana se le ocurría algo que podía haber dicho. Al cabo de un rato, cogió el abridor y empezó a perfilarse la uña del dedo índice de la mano derecha con el filo curvo y puntiagudo".

39escalones dijo...

Fenomenal, Francisco. Hollywood como metáfora de la decadencia del imperio.
Mi película favorita del cine dentro del cine, con todo, es "Cautivos del mal".
Gran texto.
Abrazos.

Licantropunk dijo...

Polvo de nitrato. Con ese epitafio no he captado la metáfora, que supongo que será negativa ¿no?
Saludos.

Raúl dijo...

Hollywood debe de ser algo así como un invento hermoso y peligroso, o como un pastel exquisito pero cargado de colesterol. Acaba con todos (casi todos) los que llegan a él para hincarle el diente. Así me lo imagino.
No tenía referencias literarias de las películas que comentas, no es fácil estar a la altura de tus conocimientos, chaval. Decir eso sí, que en "Cómo conquistar Hollywodd" quizá encontremos (lo que ya tiene mérito, dado que no se prodiga en excelencias) uno de los mejores Travoltas.