
viernes, 25 de septiembre de 2009
LLEGA UN FORASTERO

viernes, 18 de septiembre de 2009
EL ÁNGEL CAÍDO

Su vida y todo lo que la rodeó fue siempre turbulenta (los problemas con las drogas y sus consecuencias legales le acompañaron constantemente), pero su música fue un centro de estabilidad en medio de la espiral cada vez más profunda en la que se veía envuelto.Y ahora acaba de llegar a nuestras pantallas con un retraso de 21 años el documental Let's get lost (1988), del fotógrafo Bruce Weber, y, a mi juicio, el mejor documental sobre un músico de jazz de todos los tiempos, en donde Weber intenta capturar la historia de Chet y su esencia en presente. Weber entrevista a familiares, amantes y ex amantes y recupera las películas que Chet rodó en Italia en los 60 y muchas fotos fijas. Weber recrea para el trompetista un mundo ideal: una fiesta contínua a Cannes con champán, viajes en descapotables y mujeres y hombres jóvenes y guapos que funcionan como una alegoría de Chet en sus mejores días. Entre entrevistas, recuerdos y escenas de un mundo de fantasías en donde aparece un hombre contradictorio y acabado, pero de un atractivo irresistible.
miércoles, 16 de septiembre de 2009
TRISTANA

Con un estilo aparentemente suave y sin estridencias, bastante alejado de la mayoría de sus filmes anteriores, Buñuel fue dejando al descubierto los vacíos y las miserias de aquella sociedad. Las diferencias de clase, la falsa religiosidad, los prejuicios, los estamentos del poder, el orgullo de casta, y sobre todo la moral hipócrita ajustada a las conveniencias de quienes predican en público lo que luego no practican en privado.
domingo, 13 de septiembre de 2009
EL DÍA DE LA CREACIÓN

El día de la creación (1987) se mueve en un clima espiritual próximo al de Compañía de sueños ilimitada (1979). Esta suerte de fatalismo, que empuja a los personajes ballardianos hacia el corazón de la catástrofe y los lleva a abrazar la situación apocalíptica como la única salida posible, sugiere alguna influencia de El corazón de las tinieblas de Conrad.El día de la creación es acerca de un hombre que aparentemente evoca un gran río, se obsesiona como lo que él cree que es su creación y decide seguirlo hasta su fuente. Al principio, el nuevo río parece surgir de manera milagrosa de debajo del tronco de un antiguo roble, pero pronto se hace evidente que la corriente dadora de vida fluye desde una cadena montañosa situada a 320 kilómetros (donde es probable que haya sido creada por causas naturales, como un pequeño cambio en la corteza terrestre). El marco de la novela es un país africano imaginario, una antigua colonia francesa que está al sur del desierto del Sahara en expansión. El personaje principal, el doctor Mallory, es un inglés que ostensiblemente trabaja para la Organización Mundial de la Salud. Las extrañas aventuras de Mallory tienen lugar en una parte del mundo que ha sido de interés periodístico últimamente: todos hemos visto fotos de poblaciones africanas que pasan hambre y hemos leído sobre la interminable y trágica sequía en el Sahel, y en verdad la imagen de África transmitida por centenares de documentales de TV y programas sobre la naturaleza forma parte del tema de este libro. Uno de los principales personajes europeos, el egregio profesor Sanger, es un presentador de televisión que desea hacer un registro filmado de la loca búsqueda de Mallory. Sin embargo, no es un África "real" la que Ballard nos brinda. La pequeña Guerra Civil, cuyos violentos vaivenes proporcionan gran parte de la acción incidental a lo largo de todo el relato, está retratada sin simpatía y parece particularmente inútil. Como es de esperar, Ballard no está en modo alguno interesado en las realidades políticas del África negra actual. Lo que le preocupa sobre todo es la psicología del individuo. Ésta es una narración en primera persona, como lo era Compañía de sueños ilimitada, y durante toda la novela estamos atrapados dentro del cerebro febril de Mallory mientras se abre camino río arriba, ayudado por una muchacha vidente, y perseguido por soldados del gobierno, guerrillas rebeldes y una barca de mujeres desconsoladas con ánimo vengativo. Los desiertos, junglas y lagunas que atraviesan son oníricos, paisajes como estados de la mente descritos con toda la habitual intensidad alucinatoria de Ballard.
viernes, 11 de septiembre de 2009
EL MUNDO SUMERGIDO
"Un infierno válido sería aquél donde hubiera posibilidades de redención, aunque fuese inalcanzable: los calabozos de una arquitectura de gracia cuyos pináculos apuntaran a alguna clase de paraíso. Los infiernos institucionales de nuestro siglo son mundos de horror terminal, más definitivos que la tumba."
En El mundo sumergido (1962), la historia transcurre en el siglo XXI; las fluctuaciones de la radiación solar han fundido los casquetes polares de la tierra y han elevado el nivel de los mares. Todas las tierras bajas han quedado inundadas, las temperaturas medias han subido y la vida civilizada sólo subsiste en los círculos Árticos y Antártico. Ballard se anticipa treinta años al calentamiento actual del planeta. La novela está ambientada en Londres y sus alrededores, una ciudad convertida en un pantano. El doctor Kerans es miembro de una expedición que estudia la fauna y la flora de esta nueva Era Triásica. Solitario, escoge el abandonado Hotel Ritz como lugar para acampar, entre los murciélagos, las iguanas, los helechos y los mohos que son ahora sus habitantes naturales. Comienza a tener sueños extraños que le sugieren que parte de su mente está descendiendo en un "viaje nocturno" a los profundos abismos del remoto pasado biológico de la humanidad.domingo, 6 de septiembre de 2009
CRASH
"Automóvil: los millones de coches de este planeta están inmóviles, y su movimiento aparente constituye el mayor sueño colectivo de la humanidad."
Ballard ha escrito esta novela como "un ejemplo de una clase de ironía terminal, en la que ni siquiera el autor sabe dónde está parado". También ha dicho que "es una metáfora exagerada en una época en que sólo la exageración funciona". No cabe duda de que Crash (1973) es una novela terrible y devastadora. Tal vez sea la obra de ficción más perturbadora que se haya escrito en los últimos treinta años y también el primer libro pornográfico dominado por la tecnología del siglo XX. ¿Es ciencia ficción? Hay quienes piensan que no, pero el autor cree que sí, y estoy de acuerdo con él. Es un libro sobre tecnología, representada obsesivamente por el automóvil: el coche como icono del siglo XX. Pero es más que eso. Es un libro acerca de las relaciones del hombre con la tecnología, de lo que la tecnología ha hecho con nosotros, y lo que nos hemos hecho a nosotros mismos a través de la tecnología. Más aún: es un libro acerca del advenimiento de un nuevo mundo, un lugar artificial en el que nada es "real", en el cual todo es posible. Es un libro acerca del lado oscuro del presente, acerca de los deseos que se ocultan bajo la superficie lustrosa de una brillante sociedad de consumo. Se lo puede considerar una pesadilla "distópica", no proyectada al futuro, ni a otro planeta, sino realizada aquí, precisamente ahora, no más allá de la autopista o del aeropuerto más cercano (y quizá, aún más cerca de nuestra propia casa). Ballard ha tomado algunos casos familiares de principios de la década de 1970 y los ha presentado como extraños. Además, se ha negado a moralizar acerca de ello: él nos presenta el material y nosotros debemos abordarlo como podamos.
