martes 5 de enero de 2010

MENOS QUE HUMANOS


A petición de mi hijo Alex. A él va dedicado este post.

Reconozco que no soy un entendido en la materia. Mis conocimientos sobre muertos vivientes no van más allá de las películas de George A. Romero, el videoclip Thriller de Michael Jackson, algunos relatos y paro de contar. Pero de lo que soy consciente es de la nueva invasión de películas, cómics, videojuegos y novelas de este género de terror. Incluso la editorial Dolmen se dedica a publicar a autores españoles que escriben sobre esta pandemia que se está expandiendo con el nuevo milenio, como Carlos Sisi y su novela Los caminantes o, Naturaleza muerta, de Victor Conde. El escritor americano Max Brooks, hijo de Mel Brooks y Anne Bancroft, está arrasando con su novela Guerra Mundial Z, que Brad Pitt producirá para la pantalla grande. Incluso existen manuales de supervivencia para el futuro inmediato. Y se vende la mar de bien.

Para los adictos a emociones fuertes los monstruos del pasado ya han pasado al museo de las viejas glorias. Frankenstein fue construído con retazos de cadáveres, pero el pobre era consciente de ser una víctima de su propio creador y mataba porque nadie lo quería. El vampiro, en el fondo, es un romántico, lleno de glamour que sólo se le puede matar rompiéndole el corazón a traición miestras duerme. Los fantasmas ya no dan miedo y Oscar Wilde lo dijo para siempre en El fantasma de Canterville. Y, el hombre lobo, sólo puede morir con una bala de plata. Sí, todos ellos solitarios y retirados del mundo, ya sea en un fastuoso castillo en los Cárpatos; en un viejo caserón o bien en el corazón más profundo del bosque. Los zombis no tienen hogar. Caminan con dificultad, son zarrapastrosos y van apestando por la ciudad, nada de erotismo; tienen un hambre insaciable de carne humana y son legión. Sólo se les puede matar con un tiro a bocajarro en la cabeza.

¿Y por qué se sienten tan atraídas las nuevas generaciones por las historias de zombis? ¿Qué es lo que les llama tanto la atención? ¿Qué representa hoy los muertos vivientes en nuestra sociedad devoradora de sí misma? Es evidente que hoy el terror está en la calle, en nuestras grandes ciudades modernas, en esa masa anónima que deambula por las calles sin ningún civismo, ciega y hambrienta a todas horas. ¿Quién no ha visto ya en los centros comerciales el cartel de "Prohibido comer en el interior". El zombi representa, quizá, la metáfora más extrema de nuestra condición. La gran masa de la humanidad a menudo se nos presenta como irrazonablemente hostil y abocada al consumo desmesurado, y la imagen del zombi encarna esto a la perfección.
Vivimos en una época asolada por mil y una amenazas: guerras, enfermedades venéreas o surgidas por laboratorios, la destrucción del medio ambiental, la paranóia colectiva, etc.



De La legión de los hombres sin alma (1932), de Victor Halperin con Bela Lugosi a El amanecer de los muertos (2004), de Zack Snyder, de Resident Evil (videojuego y película) a Guerra Mundial Z, los zombies han invadido la cultura popular y se han convertido en las criaturas que mejor expresan los miedos y ansiedades del mundo moderno. Son los depredadores definitivos: regresan de la muerte y se alimentan de los vivos, sus numerosas hordas siempre están hambrientas, siempre impacientes por saciarse, como máquinas devoradoras sin mente y sin rostro.

Los infestados se arrastran descompuestos, el lumpemproletario definitivo, pero que en cualquier caso, no son más que un reflejo de nosotros mismos, simples mortales que vivimos asustados por la muerte en una sociedad al borde del colapso.
Los zombis no sólo llenan ese vacío arquetípico, sino que también reflejan el miedo de la sociedad a que algo nos posea, nos haga menos que humanos. Es especialmente traumático cuando los menos humanos son la familia, los amigos y los vecinos. En nuestro interior existe un miedo inherente a las masas que no piensan. Son las hordas que se te vienen encima. Pienso que eso es lo que temen las personas cuerdas: que se les enfrente algo que sólo desea su destrucción y que sea imposible de detener.
Que más puedo decir: bienvenido a la vida, hermano zombi.
Bonita manera de empezar el año en este blog.

16 comentarios:

Vivian dijo...

Esta entrada me trajo muchos recuerdos, de mi época de estudiante, y de uno de mis compañeros de piso, Javi, dibujante de cómics por vocación y estudiante de Bellas Artes por elección.

De él aprendí mucho de lo que sé de arte, y uno de mis mejores recuerdos son esas noches en las que nos quedamos viendo los maratones de películas de serie B que ponían en uno de los canales de la parabólica, hasta las tantas, partiéndonos de risa, aunque no era ese el propósito de las películas…
Fue entonces cuando descubrí a Romero, Michael Jackson ya formaba parte de la banda sonora de mi vida de mucho antes, y era otra pasión que también compartíamos…

Me gusta esta entrada, por tus reflexiones, por los recuerdos que en mí despertó, y por la dedicatoria, una hermosa manera de comenzar el año en este Tiempo Ganado, aunque tratándose de muertos parezca una paradoja en este año que nace…

Aprovecho para desearte Feliz Año Nuevo

Un beso

Dana Andrews dijo...

Sí, estoy deacuerdo contigo... el terror está en la calle hoy en día y los muertos vivientes lo escenifican de forma rebelde. Yo tampoco soy un entendido de la materia pero me encantó la novela "Soy leyenda" de Richards Matheson... mucho más que la película. En cuanto al "Thriller" de Jackson... en fin, creo que a todos nos conquistó.

mi nombre es alma dijo...

Nos dan pánico porque en el fondo lo que nos aterra es que todos nos podemos convertir en zombies una vez muertos, y lamentablemene, a veces, sin estar muertos.

Un abrazo

Elvira dijo...

Me gusta mucho más la dedicatoria que el tema, pero tienes mucho mérito, porque tu entrada me ha interesado a pesar de todo. Si es que hables de lo que hables...

Un fuerte abrazo, amigo

Yolanda dijo...

Los monstruos no son precisamente mis personajes preferidos, pero algunas películas con ellos dentro son bastante apreciables. Precisamente estoy viendo "El laberinto del fauno", que me parece un prodigio. La imaginación es fundamental a la hora de escribir o filmar una historia.
Los zombies nunca me han atraído, ni entiendo la fascinación de los jóvenes por las historias truculentas, pero el misterio simpre es atractivo.
Y qué decir del antológico "Thriller" de Michael Jackson, es una verdadera joya que se puede ver mil veces sin cansarse. Pena de ídolo prematuramente muerto... Creo que era un genio, a pesar de su poco afortunada vida, aunque nunca sabremos toda la verdad sobre ella.
Un saludo.

leonnoesferoz dijo...

QUé interesantes siempre tus reflexiones!!! Vivimos en una sociedad donde los sueños son de usar y tirar. Consumimos desaforadamente.
El muerto viviente nos representa de alguna manera, nos devoramos a nosotros mismos. La muerte y la violencia están ahí al lado, dando la vuelta a la esquina...
Menos mal qué siempre queda un poeta o un director de cine, un músico.. que nos hace parar a pensar, evadirnos o esperanzarnos un poco.
Feliz año. Un beso.

Jesús Cabezón dijo...

Entro en tu blog por vez primera y lo hago a través del blog de Elvira. El tema del que escribes no es uno de los que me suscite mayor interés, pero es curioso analizar el atractivo que tiene para bastante gente.
En todo caso, me alegro haner llegado hasta aquí y espero volver.

Alex Machuca dijo...

Post excelente, reflexiones que reflejan una realidad. Los zombies dicen mucho sobre nosotros, como personas y como sociedad. No nos diferenciamos mucho de ellos, que vagamos adormecidos. Que mejor metáfora que un muerto viviente
para una sociedad como esta...

Pd: Gracias por la dedicatoria, a sido todo un detalle, un abrazo y feliz año nuevo !!

Mary Rogers dijo...

Ser zombies en vida es algo que se presenta como una posibilidad latente, a raíz de nuestras sociedades. Te diría que por ello es una forma inconscientemente morbosa de identificarse (también por medio del rechazo). Ahora, no vi ni veré- en el cine, al menos- la última película de zombies...ya mi hijo me dijo que era malísima.
Saludos

saya dijo...

Hola
y es verdad los zombies han madurado mucho de generación en generación y tambien creo que representan la gula en potencia que nosotros los humanos solo tenemos como en una pelicula de niños decia: los animales comen para vivir y los humanos viven para comer, tambien creo que representan como entre propios humanos nos comemos en vida, por ejemplo ahi estan los grandes empresarios alimentandose de los cada vez mas pobres.
Tabien me recordo una pelicula que se llama: zombieland esta muy buena te la recomiendo, es sobre un chico que tiene sus reglas para sobrevivir con zombies, es comica.
Saludos y un fuerte abrazo y buen inicio de 2010 :D!!

39escalones dijo...

Una manera excelente de comenzar el año, querido amigo Francisco. Lo que ocurre con los zombies (y sus sucedáneos, ya sean posesiones infernales o extraterrestres, infectados virales o perturbados contagiosos de alguna clase) es que por lo general, salvo en el caso quizá de Don Siegel y sus ladrones de cuerpos, el cine de zombies está muy por debajo de lo que los propios zombies pueden llegar a evocar, de su valor metafórico, supongo que porque demasiado a menudo han sido una excusa para el gore y se han trabajado muy poco los verdaderos aspectos del fenómeno. Al contrario que todos esos gloriosos monstruos que citas, con los que compartimos más de lo que creemos. Al menos con Frankenstein...
Un fuerte abrazo.

Raúl dijo...

Yo creo, a mí cuanto menos es lo que me ocurre, que el pavor que nos produce tien algo que ver con su estúpida manía de comernos. Es decir, si los zombies se dedicaran a insultarnos o a lo sumo a dispararnos escopetazos, igual frivolizaríamos algo más sobre ellos.
Sonrío.

chanclas dijo...

Pues no, yo tampoco soy nada entendido en este tema y me quedo con el pobre Frankenstein, una pobre victima de la ambición o la desmesura de la ciencia y del rechazo y el temor de la sociedad ante lo diferente.
Además le cogí cariño ya que leí la novela en francés, haciendo un autentico esfuerzo, cuando tenía 15 ó 16 años.
Saludos

Kinezoe dijo...

Están por todas partes. Sálvese quien pueda...

María Jesús Almendro dijo...

Con esta entrada recordé la película de "La noche de los Muertos vivientes" del año 1968. Después salieron otras del mismo directos pero, no como esta. ¡Buena entrada!

Licantropunk dijo...

Yo creo que se hacen tantas películas de zombies porque es politicamente correcto masacrarlos. Y sin embargo es una figura de ser humano exterminada de todas las formas concebibles. Aquí hay alguna profunda consecuencia psicológica.
Vi estas vacaciones "Yo anduve con un zombie" de Jacques Tourneur: el zombie hermoso y romántico. Una obra maestra.
Saludos.