"La inteligencia se mide en la incomprensión humana de la vida."
Henry Bergson
El propósito de elevar el conocimiento intelectual individual es un tema natural para la ciencia ficción, dada la tendencia del género a los cuentos de ruptura conceptual. En realidad muchas historias acerca de la percepción extrasensorial y de otros inverosímiles poderes mentales tratan precisamente este tema de un modo ligeramente enmascarado. Pero abordarlo sin ambages es una ímproba tarea de la imaginación. ¿Cómo se describe la inteligencia trascendente? Aun cuando el escritor tenga la capacidad que el caso requiere, ¿cómo puede conseguir la comprensión y la simpatía del lector respecto al personaje en cuestión? El notable acierto de Daniel Keyes en Flores para Algernon fue el descubrimiento de una retórica, de un ardid, para lograr ese objetivo.Es la historia de Charlie Gordon, un joven discapacitado mental de treinta y dos años, que trabaja limpiando el suelo de una panadería. Llama la atención de Alice Kinnian, maestra en una escuela para adultos retardados, que lo recomienda a unos investigadores universitarios que están buscando a alguien con quien experimentar. Han encontrado una manera de incrementar la inteligencia humana por medio quirúrgico, y Charlie se convierte en el primer sujeto de prueba. Charlie conoce a Algernon, una rata de laboratorio que ya ha sido sometida a la operación. Se le pide a Charlie que lleve un diario, y la novela sigue el orden de sus cotidianos informes de progreso. Al comienzo, éstos son muy infantiles, están llenos de terror, perplejidades y errores de ortografía. Después de la operación, las percepciones y la prosa de Charlie comienzan a mejorar lenta y sostenidamente. Lo vemos llegar a la plena inteligencia, y luego superarla hasta alcanzar el nivel de genio. Pierde su trabajo en la panadería y tiene una relación desafortunada con Alice Kinnian. Se rebela contra la universidad y su papel de cobayo. Continúa fascinado con la rata Algernon, y cuando el comportamiento de Algernon se vuelve errático y su inteligencia parece decrecer, Charlie prevé su propio y triste fin.
Es un tour de force emocionante, hermoso y de una lógica despiadada. Una mente humana es sacada de la oscuridad y llevada a la luz; tras un breve período de claridad intensa se la vuelve a relegar a la oscuridad. Cualquiera puede identificarse con el pobre Charlie: su historia es una parábola de la condición humana.
Flores para Algernon se publicó hace cuarenta y cuatro años y se ha visto desde entonces constantemente reeditada, pues se trata, sin ninguna duda, de una de las historias más universalmente atractivas de nuestro tiempo.
11 comentarios:
Totalmente de acuerdo, Francisco. Un libro fascinante, tanto por la historia que cuenta como por el modo en que la cuenta. También existe una excelente película basada en este libro. Si no recuerdo mal se titula "Charly" y está interpretada por Cliff Robertson. Es una historia conmovedora y genial y me encantó que escribieras sobre ella. Un abrazo.
Apuntado queda (uno más). Bien podría llevarse a la pantalla, si no lo está ya. A Cronenberg (al de ahora) no le iría nada mal, pienso).
Abrazos.
Interesantísimo, y no lo conocía!! Lograste despertar mi curiosidad. Tomo nota pues del título.
Un abrazo, amigo.
No he leído el libro, pero me gustaría, después de tu post. Sabés que me recuerda a "El curioso incidente del perro a medianoche", de Mark haddon. Es un chico muy inteligente con cierto autismo escribiendo una novela policial. El libro está escrito desde su propia forma de ver al mundo. ¿Lo has leído?
Un abrazo.
Entre tu entrada tan interesante y la recomendación de una amiga, está claro que me tengo que comprar este libro.
Un fuerte abrazo, querido Francisco
No he leído el libro, epro si que recuerdo la película tan bien interpretada por Cliff Robertson (mejor la segunda parte de la cinta).
La historia, como bien dices, es de lo más sugerente, Francisco.
"La inteligencia se mide en la incomprensión humana de la vida."
Henry Bergson
Comentaba en una ocasión a un amigo, que la gran broma de la vida es que los seres humanos tengamos inteligencia y sentimientos, a propósito de aquella frase tan manida de “sólo los tontos son verdaderamente felices” supongo que porque en ellos la balanza se decanta hacia las emociones, sin necesidad de interpretaciones.
Después de esta introducción, podrás deducir que el tema me interesa, y que tu magnífica reseña del libro despertó mi interés, así que, en cuanto pueda, me hago con él.
Un beso
P.D: Aunque no siempre deje constancia de mi paso, te leo, siempre ;)
Como le ocurre a otros comentaristas no he leido el libro pero recuerdo la película. Me dejo un sabor amargo ese final. Dicen que se vive mejor en la ignorancia pero esa es una afirmación que yo nunca firmaría.
Un abrazo
Me lo recomendó un buen amigo, y sí, lo recuerdo, sobre todo el detalle de la escritura. Me hizo reflexionar bastante. Seguro que alcanzó la luz??? me hace dudar (dichosa razón).
Un p e t ó
Qué miedo me dan los experimentos con la mente. Y qué miedo que se busquen técnicas para aumentar la inteligencia, cuando en mi opinión lo más necesario es aumentar la empatía. La novela toca un tema que invita a la reflexión.
No la he leído Francisco. Intentaré ponerle remedio. Me parece una ingeniosa parábola comparar la experiencia de Charlie con la propia condición humana. Interesante.
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