martes 23 de marzo de 2010

Sueños y otras realidades.


El domingo pasado asistí a la exposición Fellini. El circo de las ilusiones, inaugurada el 17 de febrero en Caixaforum de Barcelona. En ella se muestra el extravagante mundo del gran realizador italiano. Podemos ver las revistas y fotografías que devoró desde su infancia. Fellini con su personalidad, explica por sí mismo la segunda mitad del siglo XX, fuertemente influenciado por la prensa. Aquí asistimos a la inspiración real; la escena del striptease de Nadia Gray, tambien en La dolce vita, está vinculada al desnudo que protagonizó la actriz Aiché Nanà en una fiesta privada en un local de Roma en 1958. El hecho provocó un escándalo que recogió en su momento la prensa. Se publicaron las fotos reales y las de la película que aparecen en la muestra con la idea de contextualizar la obra, sus fuentes y los mecanismos de creación del realizador de Rímini.

Sam Stourdzè, comisario de la exposición ha invertido cuatro años en repasar 25.000 documentos de los cuales ha escogido 400, entre fotografías, dibujos, revistas, cómics, carteles, entrevistas y extractos de filmes, que repasan las obsesiones y las fuentes de inspiración. Sin ninguna duda se trata de un trabajo de reconstrucción inédito como también lo es el foco de la exposición y el 50% de las piezas que se exponen. Entre éstas destacan un conjunto de fotografías en color de Ocho y medio que invitan a pensar que el director previó inicialmente rodar la obra en color. Tampoco se había de exponer nunca las caricaturas que el mismo Fellini realizó en los años 30 ni las fotos que inspiraron la famosa escena de Anita Ekberg en la Fontana de Trevi. Se trata de unas imágenes publicadas en la prensa en 1958 que muestran a la actriz sueca sumergiéndose en la fuente romana con un vestido blanco. En la escena que reconstruyó Fellini, la Ekberg lleva un vestido negro acompañada de Marcelo Mastroianni. En el mismo apartado aparece la historia del beso que no existió nunca, pero que todo el mundo imaginó, entre los dos actores. Una pantalla muestra la escena cómo el actor gira la cabeza segundos antes de rozar los labios de la Ekberg. En los carteles promocionales parece que se dan un beso y el fotógrafo creó la ilusión apartándose ligeramente de la escena.
Toda la exposición es como un laboratorio visual que mezcla las imágenes que inspiraron a Fellini, las que él construyó y las que soñó; un laboratorio que no se estructura cronológicamente sino temáticamente. A través de 40 pequeñas historias, o apartados, explica conceptos relacionados con Fellini. Así, hay espacios, entre otros, para las mujeres, su gran obsesión, la música, reflejada en su estrecha colaboración con Nino Rota, los paparazzis, término que él inventó, y, los sueños, el último y gran apartado de la muestra.

En El libro de los sueños, Fellini dibujó todas sus obsesiones y angustias. Cuando murió en 1993, su mujer, Giulietta Masina, quiso destruirlo, porque aparecían todas las amantes del director. Finalmente lo guardó y tras su muerte (1994), pudo mostrarse al público.

Creo que es imprescindible, a la hora de enfrentarse al cine de Fellini, recordar nuestros propios sueños, que son la otra forma del arte, porque se encuentran mucho más cerca de su núcleo común. Los sueños están hechos con la misma y confusa materia de la vida. El sueño es nuestro cine interior; allí hablamos con nosotros mismos, pero lo hacemos mediante sucesión de imágenes secretas que explora el misterio humano. Para Fellini, miestras soñamos, siempre hay salvación.


7 comentarios:

Kinezoe dijo...

Vaya, pues sí que parece interesante. Me alegro de que la disfrutaras, amigo.

Un abrazo.

Elvira dijo...

Una exposición ideal para haberla visitado contigo, tus explicaciones seguro que fueron el complemento perfecto. Me gusta la foto. :-)

Un fuerte abrazo, amigo!

Marcos Callau dijo...

Me gustaría saber si esta exposición va a venir hasta Zaragoza porque, sin lugar a dudas, iría a verla... me parece muy interesante. Gracias por traernos tu experiencia.

39escalones dijo...

Me pilla un poco lejos pero, afortunadamente, algunas de sus películas las tengo algo más cerca. ¿Por qué será que los cineastas más grandes siempre hablan de sueños?
Abrazos.

Montserrat Sala dijo...

Quin gran personatge Fellini. S'inventave cada dia ell mateix. Suposo que encara es deura exibir aquesta exposició a Caixa forum. Ho esberibaré i si puc i aniré. Gracies amic per la teva recomanació

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La materia de la que están hechos los sueños, esa pregunta tan recurrente que nadie sabe contestar, quizás podría hacerse viendo una película de Fellini.

Un abrazo