
Noche de insomnio. Lluvia incesante. Desesperación y angustia. Nadie a quien llamar. Son las cuatro y todavía lejos de las alarmas sonrientes del día. Cojo un libro y soy incapaz de concentrarme. El tic tac del reloj de la pared me parece una broma cruel. Miro mi videoteca. Blow-Up; el personaje David Hemmings finaliza su viaje en la absoluta desorientación. La conversación; de cuyo final igualmente desolado, el personaje se consuela tocando el saxofón solo en casa, en una imagen a la que K de El proceso de Kafka solamente quería descansar. Todos ellos sumergidos en un periplo expiatorio, que culmina con el descenso al infierno. En un lugar solitario. Noches en la ciudad. Cuando la ciudad duerme; tres de mis películas favoritas de la noche. Vivir es errar en completa soledad al fondo de un momento ilimitado. Miro a través de la ventana. Intensa lluvia. La noche está sembrada de absurdas luces. El germen de todos los males: la indefensión, la debilidad y el autoengaño. Vuelvo a mi videoteca. Blade Runner: el pasado perdido, el naufragio de un espacio, el despoblamiento o la desposesión. En el fondo de esta noche abovedada, ahí es donde estoy injertado, no comprendiendo lo que oigo (el tic tac, la lluvia y los latidos de mi corazón), no sabiendo lo que escribo. La vida es trivial, la muerte es trivial: por trivial entiendo animal, mecánica, natural. La conciencia del horror y del júbilo de la vida resbalando hacia la muerte, de la muerte empinándose más y más hasta nacerse con la vida: esto es lo sobrenatural, lo humano, lo trascendente. Lo contrario de lo humano es lo inconsciente: egoísmo contra identidad.
La película está presidida por el tema del tiempo. La Ciudad del futuro se muestra ya vieja, gastada, pasada (incluso pasada por agua, ciertamente). A los replicantes se les inventa la falsa memoria de un pasado que nunca existió (pero ¿ha existido alguna vez lo pasado?): esa memoria sirve para identificarles en la ilusión y denunciarles en la "realidad". En la Ciudad siempre es de noche, hora de sombras y luces chillonas más allá del crepúsculo. El detective afronta su último caso, vuelve hacia la tarea pasada que abandonó y la reemprende por última vez. Los ojos de los replicantes los fabrica un anciano milenario que vive en estado de hibernación; sus cuerpos, un joven artesano violentamente envejecido por el síndrome de Matusalem. Los animales son cosa del pasado, aunque perfectamente rerproducidos en autómatas del presente. Los replicantes vuelven a su origen en busca de su creador, obsesionados por el breve plazo de tiempo que éste les ha concedido. Quieren más tiempo, quieren todo el tiempo, quieren que el tiempo no pase por ellos. El líder albino se le va acabando el plazo concedido antes de lograr concluir la misión que se ha encomendado a sí mismo (rescatarse del tiempo). Finalmente sólo el amor se revela como capaz de un presente que no necesita pasado y se desentiende del futuro, fragilidad sin excusa y por ello mismo invulnerable.
Al final, cuando expira el tiempo, vuelve la constancia de lo irrepetible: "He visto atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tanhäuser". Espectáculos ni más ni menos asombrosos que cualquiera de los testimoniados por el individuo más modesto. "He visto...estuve allí...padecí...anhelé...perdí...": sólo es lo que no es, todo ya es pérdida y lo llamamos nuestro. "Momentos que se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia".

19 comentarios:
Hola Francisco,
mi película favorita. He perdido la cuenta de las veces que la he visto. Es bella...terrible...húmeda....seca...dura...tierna....como la Tierra.
Y el amor es la luz en la oscuridad.
Esa noche también me desperté por el sonido (sedante) de la lluvia y sentí...no sabía que sentía. Después de leer tus palabras lo sé.
No sé si es imprescindible que escribas, pero es importante para mi.
Gracias por traducir tan claramente el idioma oculto.
Besos***
¡Cuánta razón tiene Ofelia en su comentario! Captas lo que muchos sentimos y lo expresas de maravilla. Tienes una sensibilidad que es muy de agradecer para quienes tenemos el privilegio de ser tus amigos o tus lectores, aunque la sensibilidad siempre es dolorosa.
Veré esta película con Ofelia y me acordaré de ti.
"Finalmente sólo el amor se revela como capaz de un presente que no necesita pasado y se desentiende del futuro, fragilidad sin excusa y por ello mismo invulnerable."
En las noches tristes de insomnio, acuérdate de todos los que te queremos. Besos, amigo!
Qué bella entrada, Francisco. En esta ocasión reflexionaste sobre el tiempo con el telón de fondo de mi película de cabecera; me encanta "Blade Runner". Ningún otro trabajo logró jamás tocar el tema de la vida, los recuerdos y el amor con la elegancia y trascendencia con que lo hace esta obra atemporal de Sir Ridley Scott. Impresionante. Su cuidada ambientación, su banda sonora, el sosiego de sus imágenes... Todo me parece perfecto en esta oscura y mítica película, un hito ya de la ciencia ficción. Me encantó tu entrada. Tu noche de insomnio sirvió para dejarnos otro magnífico post.
Un fuerte abrazo, amigo. Y felices sueños en tu próxima noche ;)
Vuelvo y volveré a releerte. No estás tan solo.
Aquí también llueve.
¿Te gusta Ismael Serrano? La atmósfera de tus textos, las imágenes elegidas, hasta tus reflexiones y desde ya tu escritura se parecen bastante a la suya. Lo digo como un elogio, adoro a Serrano.
Al final, sólo esa fragilidad sin excusas. Por supuesto.
Una vez más: bello, bello.
Un beso.
Que gusto leerte, así dicho merece la pena ver una y otra vez este película
Excelente puesta en escena para hablar de una gran película y de muchas cosas más. Tus textos siempre me dejan un buen rato pensando. Hoy no hay lluvia en Zaragoza pero he podido sentierme en un día lluvioso leyéndote. Enhorabuena por tus palabras Francisco.
Hermoso texto, amigo, para recoger la esencia de una historia poliédrica, alejada de todo tópico y maniqueísmo, una oscura y tan esperanzadora como cruel visión de nuestro mundo, como siempre debe hacer la ciencia ficción, con el disfraz de otro que no es sino una proyección futura de nuestra tristeza vital. Un mundo de noches y lluvias eternas, una prolongación de la eterna noche de los tiempos por la que transita el ser humano desde siempre. Un gran texto, de verdad.
Abrazos.
Adoro tus doloridas reflexiones. Las más de las veces me niego a compartirlas -me producen desazón, miedo, inquietud- pero reconozco en ellas la mano de la necesidad.
Cuando rozas la excelencia, me obligo a subrayarlo.
De todas las entradas que he tenido la suerte de disfrutar desde que descubrí este blog, esta es la que más me ha gustado, la que más me ha emocionado, con ese toque de sinceridad desgarrada que dicen es la clave de los buenos escritores, aquello que me dijeron una vez, se debe escribir sobre lo que se conoce, no puedes engañar al lector con una prosa vacía…
De tus películas de la noche, todas me gustan, grandes películas, pero tiene para mí un significado especial “En Un Lugar Solitario”, trasciende el cine para formar parte de mi memoria sentimental, de mi vida…
Alguna vez te he comentado que no es la ciencia ficción mi género preferido, salvo contadas excepciones, “Blade Runner” es una de ellas, la película en la que descubrí que la ciencia ficción no siempre es ese género aséptico al que yo miraba con recelo, sino que también hay lugar para la poética, la poética del desencanto, de esa nostalgia tan del XIX…
“Finalmente sólo el amor se revela como capaz de un presente que no necesita pasado y se desentiende del futuro, fragilidad sin excusa y por ello mismo invulnerable.”
Me quedo con todo el texto, pero quería rescatar este párrafo en mi comentario.
Un beso
Es gracioso... justo ayer te asocio y te menciono a Ismael Serrano y después de eso él postea una entrada donde habla de su gira.
¿Que cómo se titula?
"Llueve".
:)
Creo que la existencia sería insoportable si no pudiéramos manipular los recuerdos.
El tiempo pasado es un fenomenal narcótico en el que ahogamos nuestras inquietudes. Sería tremendo vivir todos los días los dolores pasados, tal y como los engendramos.
Los hombres haremos a los replicantes a nuestra imagen y semejanza.
Tu texto es muy profundo. Me recuerda cierta conversación...
La lluvia es la lágrima de la ciudad gris donde habitan los hombres grises.
Un abrazo
P.D. los momentos se perderán en el tiempo pero esto que escribes permanecerá siempre
En el fondo del replicante una mirada azul de transmutación antes de sacar la pistola. Gélido arranque.
Este relato es magnífico, con mixtura y picazón del hombre solo, del cinéfilo solitario en la noche lluviosa de sospechosa luz.
Un abrazo, mi querido Francisco.
J,
Gracias, Francisco por tu comentario, tan poético, tan sencillo y potente a la vez.
"Si alguna vez pasas por delante de este edificio y escuchas ruidos extraños,no te asuste,soy yo que estoy soñando"
Es genial. Me gusta mucho como escribes y pasé desde esta noche de lluvia al tu pasado a esa casa desvencijada y a ese colegio. Fascinante.
Soy una loca del cine, salgo a hacer fotos cuando llueve de paraguas y de charcos... así que he disfrutado mucho.
"Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves... brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir."
Un beso,
Es muy doloroso este texto.
Besos
La noche es un werther
(Carmen Garrido Ortiz)
B e s o s
El personaje de Roy Batty: matar al padre ajedrecista que al darle la vida le ha condenado a la muerte: como le pasa a cualquiera pero ninguno hacemos una reflexión parecida. O sí. Pero si hay una muerte hermosa, seguro que fue la de este replicante: Rutger Hauer como nunca. Y si "Blade Runner" es la película favorita de tanta gente, seguro que esa escena tiene mucho que ver.
Saludos.
Y acabo de terminar (exactamente) "El marino que perdió la gracia del mar" de Yukio Mishima y todo aquello que dije ayer de matar al padre de repente cobra una lucidez asombrosa. Uff.
Saludos
Sublime película. Lo que no entiendo es la razón de mi enfado después de verla. Siempre me ocurre lo mismo, me cabreo. Es como si la película me viera a mí en lugar de yo a ella.
No sé si se me entiende. Tampoco es necesario.
Precioso texto, Francisco.
Creo que he ganado tiempo al leerlo.
Kisses,
Marta
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