
"Quién ha soportado que abuses de él, te conoce".
William Blake
"La prosperidad hace amistades, y la adversidad las prueba".
Anónimo
Existe una vieja y breve historia de orígen chino que me dejó una huella de fugacidad que me pareció extraña en su momento:
Alguien llamado, pongámosle de nombre Wang, al despertar una noche, vio todo el campo cubierto de nieve. Bebió un vaso de vino para festejar aquella belleza, recitó un poema y de repente se acordó mucho de un amigo que vivía bastante lejos de allí. Se embarcó antes del final de la noche. Cuando llegó a la puerta de la casa de su amigo, se detuvo, dio media vuelta y regresó a su casa. Alguien le preguntó la razón de aquel repentino regreso.
-Me fui para ver a un amigo-contestó Wang-, porque un deseo muy fuerte me empujaba a hacerlo. Al llegar a su puerta, aquel deseo había desaparecido. ¿Por qué, entonces, tendría que haber visto a mi amigo?

En estos tiempos de decadencia que todo lo corroe, la amistad no ha escapado a ella. Hoy creemos tener muchos amigos pero qué solos y desamparados nos sentimos en los momentos más críticos de nuestra existencia. Uno se pregunta para qué sirven si en dichos momentos no aparecen y los ves venir cuando se organiza una fiesta o en actos de la más absoluta arbitrariedad. "Sus amigos, numerosos como las estrellas, le cerraban el camino a la nada", Elias Canetti. Busco en El diccionario del diablo de Ambrose Bierce: "Sin amigos, adj. Alguien sin favores que poder conceder. Desprovisto de fortuna alguna. Adicto a decir la verdad y al sentido común". "Mendigo, s. Alguien que ha confiado en la ayuda de sus amigos".

Existen pocos vicios que impidan a un ser humano tener un montón de amigos, cosa que puede ocurrir de tener grandes cualidades. La amistad como sentimiento sólo funciona en la juventud. Después es un recuerdo y una forma de estar ahí más o menos disponible. O de tener una cierta complicidad. O un formalismo, como dar un pésame o enhorabuenas al margen de su destinatario. "Solo puede ser firme la amistad en la madurez de la edad y en la del espíritu", decía Cicerón, pero ya es demasiado tarde para eso. Sólo los pocos que lo consiguen viven en la más absoluta de sus soledades. Una amistad que perdura normalmente es un fruto que se va comiendo por dentro, pero a la que se deja la piel por fuera. Hasta que al final apenas es apariencia. Pero que puede durar hasta la muerte regodeándose en la complicidad sosa de amistades que van sobreviviéndose , en el rencor oportunista y cobarde de relaciones que se deshilachan.

El amor, para existir, no requiere necesariamente del consentimiento, ni siquiera del conocimiento del ser amado. Podemos querer a una persona que nos desprecia o incluso que nos ignora. La amistad, en cambio, exige la reciprocidad, no se puede ser amigo que quien no es nuestro amigo. Por otro lado, las amistades que nacen ambiguas nunca se enderezan. Según Aristóteles no se puede tener muchos amigos. La amistad, dice, implica conocer a una persona y eso lleva tiempo. Incluso me atrevería a decir que si conociéramos más a nuestros amigos no serían en absoluto nuestros amigos. Es muy peligroso conocer a los amigos que uno tiene. Cuando uno tiene motivos de quejarse de un amigo, conviene separarse de él gradualmente, y de saltar, más bien que romper, los lazos de la amistad. No hay amigos: hay momentos de amistad. Un amigo debería ser una persona con la que se puede pensar en voz alta. Es amigo mío aquel que me socorre, no el que me compadece. La amistad, el amor, es poder ser débiles juntos. No necesitamos tanta ayuda de nuestros amigos como la certeza de su ayuda. ¿Quién no ha llegado en algún momento de su vida a la conclusión que llegó al final de su vida Elias Canetti?. "Amigos como para avergonzarse de uno mismo".

"Nunca he creído en los amigos, y, como un tonto, siempre he contado con ellos y creído que, a mis espaldas, ellos solitos se ocupan de resolver mis problemas", Jules Renard, Diarios. El ser humano tiene una capacidad limitada de tener amigos, según François Truffaut. Los amigos de toda la vida no existen, o son un problema, o uno no quiere verlos. No deberíamos de valorar tanto la amistad en estos tiempos, a la larga, todo el mundo te acabará decepcionando. De nuevo Canetti: "Cuanta amistad se necesita para poder pensar en solitario". A los amigos, como a los dientes, los vamos perdiendo con los años, no siempre sin dolor y tenemos que seguir dándole la razón al viejo Confucio cuando decía: "Exígete mucho a tí mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos".
16 comentarios:
Desgraciadamente tienes mucha razón. A medida que va avanzando mi vida van desapareciendo muchos que se llamaban amigos. Peor también voy afianzando otras e incluso conociendo nuevas nuevas que sé con certeza que durarán toda la vida. Por eso, se debe seguir confiando. No vendría mal ahora escuchar "You've got a friend" jejeje...
Un fuerte abrazo, AMIGO.
Desgraciadamente, tu texto es de una lucidez extrema (por cierto, me encantan las fotos que has escogido para ilustrarlo). Supongo que va en paralelo al deterioro del amor, o a su transformación en otra cosa, y por supuesto guarda relación con nuestra edad, con nuestra transformación en otra cosa de lo que fuimos. La amistad no deja de ser el recuerdo de una forma de amor idealizado que se revive periódicamente.
Abrazos.
Tener mucho amigos no es "conocer" a mucha gente. Los amigos de verdad normalmente son pocos: con una mano sobrarían dedos para contarlos. Y es cierto, hay que estar preparado para lo peor... Aun así, quiero creer en la amistad, creo en la amistad, si bien soy consciente de que las circunstancias cambian a lo largo de nuestras vidas y no siempre puede esperarse lo mismo...
Supongo que me viene de lejos esta querencia por la amistad, de aquellos viejos westerns que veía en mi infancia y donde un hombre estaba dispuesto a jugarse la vida por otro, su amigo (ya lo sé, es sólo cine, je,je...). Más absurdo queda aquello de «todo por la patria», ¿no?... ;)
En cualquier caso, muy sabio consejo el de Confucio: "Exígete mucho a tí mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos". Y también suelo seguirlo, porque no soy persona yo de buscar el favor ajeno... La amistad no es ─o no debería ser─ conveniencia (aunque amigos hay que tener hasta en el infierno, todo sea dicho).
Como siempre, otra nueva entrada cargada de sabiduría atemporal. Un fuerte abrazo, amigo.
Estupendo artículo!! Me parece totalmente acertado.
Guardaré dos ideas que me parecen totalmente acertadas, que la amistad dejando la juventud es recuerdo o conveniencia, y que no hay amigos, solo momentos de amistad.
Estaba buscando últimamente una reflexión como esta sobre la amistad a raíz de un incidente con una "amiga de toda la vida".
Te sigo leyendo. Un saludo!
SIEMPRE SERA MI AMIGO
Siempre será mi amigo no aquel que en primavera sale al campo y se olvida entre el azul festejo
de los hombres que ama, y no ve el cuero viejo tras el nuevo pelaje, sino tú, verdera amistad, peatón celeste, tú, que en el invierno
a las claras del alba dejas tu casa y te echas a andar, y en nuestro frío hallas abrigo eterno
y en nuestra honda sequía la voz de las cosechas.
Claudio Rodríguez
Un abrazo, mi buen y querido amigo.
J,
Muy buenas todas las fotografías incluidas en la entrada ;)
A mi los amigos buenos de verdad no me decepcionan, son una de las cosas mejores de la vida. Pero tampoco pretendo que sean perfectos, claro. Nadie puede estar siempre a la altura de unas expectativas muy altas. Si nosotros somos buenos amigos de nuestros amigos, sabremos comprender algunos de sus fallos. Pero lo que tiene que estar siempre presente es una confianza y un cariño sinceros.
Un fuerte abrazo!
La amistad, como el amor y tantos sentimientos humanos nos han sido "mal vendidos" hiperbolizándolos y provocando así grandes desengaños...
No creo en el "amor para toda la vida" ni en los "amigos para siempre", la vida es un pasar y pasando se cruzan fantásticas experiencias.
Por cierto, me debes un café? ; )
B e s o s
buen tema para reflexionar...
la amistad o el amor... da igual, siempre nos decepciona... la culpa es nuestra de esperar que sean reflejo en el espejo, que nos devuelva lo que nosotros le pedimos a cambio... me quedo con la frase final de confucio¡¡
saludos
Leo la breve histora de pongamos Wang, muy china por otra parte. Si a mi me ocurriera lo mismo y despues de un largo camino estuviera en la puerta de un amigo (amigo) sin ningún deseo que me empujara a visitarle, entraría si, quizás él si tenía deseos de verme o mejor necesidad de hablar, y en todo me invitaría a una cañita para recuperarme de un largo viaje.
Un abrazo querido amigo
Sí, la adversidad es una buena prueba, pero ¿quién necesita pruebas? :))
A veces la amistad viene de otro lugar inesperado.
Es verdad, la amistad es recíproca, el amor es/existe en sí.
Besos
Hasta hace poco yo defendía una teoría que dice que el amor no existe como valor absoluto, pues sólo tienen este título, la amistad y el odio; siendo aquel un híbrido entre los dos.
Mi desencanto es tan mayúsculo que ahora ya no estoy tan seguro de que la amistad esté en el olimpo de los valores... debe ser mi edad.
Me quedo con una de tus mejores frases; "no hay amigos, hay momentos de amistad". Excelente.
Y recuerdo aquella sentencia que dice que "líbreme dios de mis amigos, que de mis enemigos ya cuidaré yo".
Buenos días,... amigo.
Que ya lo han dicho todo, o casi.
A cierta edad ya somos mucho más conscientes de los límites humanos, y por lo tanto también de las relaciones entre humanos. Eso no nos impide, claro, gozar de los momentos de verdadero encuentro con el otro. Acaso el conocer sus límites nos permita valorar esos momentos aún más, cuando se dan.
Lúcido y profundo post.
Besos.
Yo estoy con Confucio. Pedimos demasiado. El problema de nuestras decepciones, en la amistad y también en el amor, son las expectativas.
Francisco, amigo mío, ya lo dije, creo que hay una manera de entender la amistad, o bueno, de seguir entendiendo algo que por naturaleza no debe ser entendido, sólo vivido, es decir, representado y fingido, y es aquella amistad que no deja por fuera una pregunta que se hace cuandto todo se acaba: la pregunta por la autenticidad. ¿Valió la pena? Creo que es desde ahí donde veo a la amistad, donde me sobrevive y sobrevivo.
También es que la amistad debe ser vivida no desde la felicidad, que tiende a restringir y a aislar, la feliciad es un parténtesi, sino desde el conflicto.
un abrazo, y estoy, de a pocos, volviendo.
Verdades como templos... "La amistad comienza donde termina o cuando concluye el interés"
No soy de amistades de aquellas de "verse cada día", pero tengo amigos, grandes amigos por los que haría mucho, y en los cuales pienso, y hago lo que esté en mi mano para que sean felices... Algunos de ellos son amigos desde hace poco, otros desde hace años... Y me las han dado con queso (muchas veces), pero nunca negaré la amistad a nadie por lo que hicieron sus predecesores, porque puede que me perdiera conocer a alguien especial, a un futuro gran amigo.
Un besico
Publicar un comentario en la entrada