
"No molestarlos en su vida que bulle de espectativas. Bajo ningún concepto hay que despertarlos. Ellos no sabrán nunca lo caro que paga la singularidad de su destino. Dejad dormir al hombre."
E.M.Cioran
La obra de E.M.Cioran constituye una de las aportaciones más lúcidas del pensamiento contemporáneo. Su mirada despiadada y su estilo impecable corroen los principales dogmas de la existencia: desde la religión a la política y el arte; desde la filosofía al escepticismo; desde el amor al suicidio y la negativa a procrear.
Resulta difícil encontrar en Cioran características comunes al resto de pensadores contemporáneos. Alejado de las instituciones académicas y de los denominados circuitos culturales, al margen de cualquier escuela filosófica o movimiento intelectual definido, desarrolló un pensamiento radical ajeno a las circunstancias y coyunturas eventuales. Su imagen de pensador solitario, independiente, casi privado, contrasta con el afán de tantos intelectuales coetáneos interesados en la institucionalización de la cultura y en imponer su presencia en los medios de comunicación de masas.Algunos de sus comentadores han intentado asir el talante atípico de Cioran evocando los modelos del bohemio, del romántico y del dandi. Indiscutiblemente, Cioran atesora rasgos específicos de cada una de estas figuras emblemáticas del fin de siglo decimonónico. Así, orilleando la bohemia discurrió su poco convencional biografía; el apasionamiento de sus sentimientos remite a un romanticismo exacerbado, y rezuma dandismo su propensión a enseñorearse en el borde del abismo. Pero aún más revelador resulta el hecho, por otra parte común a estos arquetipos, de que, exceptuando un único curso como profesor de filosofía, jamás ejerció profesionalmente trabajo alguno. Esta peculiaridad adquiere una importancia sintomática y diferenciadora si tenemos presente que la filosofía, desde el siglo XVIII, se convierte preferentemente en una profesión. A partir de Kant, los manuales están repletos de profesores de filosofía. El oficio de filósofo pierde paulatinamente sus diferencias respecto a las demás profesiones liberales que desarrollan su actividad en un espacio determinado-como el departamento o el aula-durante un horario establecido, aunque también, como en el resto de las profesiones liberales, cabe la posibilidad de llevarse el trabajo, de pensar, a casa. En las antípodas del filósofo-profesor-profesional, Cioran remite al pensador vocacional que vivió su pensamiento, pero no de lo que pensó.
La obra de Cioran carece de sistema. Su pensamiento, aunque madurado penosamente a lo largo de su vida, es de "momentos únicos", producto de la lucidez y de inspiraciones geniales. Los amantes de reflexiones minuciosas y detalladas se sentirán desorientados y defraudados ante una forma de expresión que, a menudo, sólo ofrece la conclusión, el fruto ya maduro de días, tal vez de años, de meditación o, simplemente, de un instante iluminado. Cioran conserva un espíritu aforístico incluso en sus creaciones más extensas, accediendo tan sólo a mostrar el resultado, concentrando y refinando hasta el límite, de su reflexión. Bajo el impacto de sus corrosivas revelaciones, caricaturas subversivas, mofas de opiniones acríticamente aceptadas, perspectivas insospechadas que nos muestran el carácter problemático de lo obvio, corresponde al lector buscar las premisas implícitas, reconstruir el itinerario. Sus textos inquietan a menudo al inyectar en nuestras conciencias el estimulante de la duda, en ocasiones paralizan a causa de la destrucción de los referenciales, habitualmente seducen por su belleza literaria y siempre hacen pensar."¿Como pasaron tus horas? El recuerdo de un gesto, la impronta de una pasión, el fulgor de una aventura, una hermosa y fugitiva demencia-no hay nada de esto en tu pasado; ningún delirio te honra-. Has pasado sin dejar huella; pero, ¿cuál fue tu sueño?"
5 comentarios:
Esta tarde sí que me he sentido bien con tu artículo,incluso me he tomado un café que aquí a estas horas es bien tardío.
"Escriba libros sólo si lo que va a decir en ellos usted nunca se lo confiaría a nadie"
Hay alguien tan valiente?
Lo intentamos?
Besotes
Amigo, leyéndote pensaba Debo darle una nueva oportunidad a Cioran: pero es que ahora estoy en medio del zen: que es una selva, y que requiere práctica. Frente a tu última cita me gustaría dejarte más bien otra cosa: el papel higiénico se vuelve zen.
Un abrazo
Te sigo, Francisco, aunque a veces no comente.
Cioran, terrible y poético:
"La vida es etérea y fúnebre como el suicidio de una mariposa".
Un abrazo fuerte.
Hola Francisco,
no conocía a Cioran. Escribe de forma impactante, a golpes, a puñetazos.
Me ha interesado su rostro, por supuesto tenso y con gestos de preocupación. Pero lo que más me llama la atención son los surcos a los lados de la boca. Me sugieren una gran sensibilidad y dificultad para tragar y digerir lo que siente. En fin, sólo son sensaciones.
Gran reseña. Me entran ganas de saber más de él.
Un abrazo*
Gran reseña
Fantástico texto, Francisco. "En las cimas de las desesperación" me parece una lectura capital.
Abrazos.
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