lunes, 3 de enero de 2011

Principios para el nuevo año


"Estos son mis principios; si no les gustan, tengo otros."
Groucho Marx

Acaba de empezar el año y uno tiene la obligación moral de prepararse unos principios básicos de protección para los embates y varapalos que nos tiene preparado el 2011.
1. Evitar a toda costa a los pedantes.
Dos vacas están pastando cuando una se vuelve y le dice a la otra:
-Aunque pi se suele abreviar con cinco números, en realidad progresa hasta el infinito.
La segunda vaca se da la vuelta y le responde:
-Muuuu.
2. No caer en la tentativa del optimismo.
El optimista piensa que éste es el mejor de los mundos posibles. El pesimista teme que así sea.
3. Evitar las prisas. Tomarse las cosas con mucha calma.
Alguien llama a la puerta, pero cuando la mujer abre, sólo ve un caracol. Lo coge, y lo tira al jardín. Dos semanas después, llaman de nuevo a la puerta. La mujer la abre y se encuentra otra vez con el caracol, que dice:
-¿Por qué has hecho eso?
4. Evitar todo contacto con aquellas personas que programan el futuro de los demás.
Una abuela paseaba por una calle con sus dos nietos. Se encontró con un amigo que le preguntó cuántos años tenían. La señora respondió:
-El médico tiene cinco y el abogado siete.
5. Tener muy en cuenta que la obligación primaria de la inteligencia es desconfiar de ella.
Holmes y Watson se han ido de acampada. En plena noche, Holmes se despierta y le da un codazo a Watson.
-Watson-le dice-, mire y dígame qué ve.
-Veo millones de estrellas, Holmes-responde Watson.
-¿Y qué conclusiones saca, Watson?
-Bueno-dice-. Astronómicamente veo que hay millones de galaxias y, potencialmente, miles de millones de planetas. Astrológicamente, observo que Saturno está en Leo. Por la hora, deduzco que son aproximadamente las tres y cuarto. Meteorológicamente, sospecho que mañana hará un día espléndido. Teológicamente, contemplo la grandeza de Dios y nuestra pequeñez y sinsentido. Esto... ¿y usted qué ve?
-Watson, estúpido, ¡que alguien nos ha robado la tienda!
6. Consumir lo menos posible.
-¿Cuál de las siguientes cosas no pertenece al conjunto: herpes, gonorrea o, una pantalla de plasma 3D?
-Está claro, la pantalla de plasma.
-No, la gonorrea. Es la única cosa de la que te puedes librar.
7. Ya no puedo fumar en mis cafés favoritos, pero no dejaré de fumar.
Los investigadores del Instituto Nacional de Sanidad capturaron un conejo salvaje y se lo llevaron al laboratorio. Cuando llegó, se hizo amigo de un conejo que había nacido en el laboratorio. Una tarde, el conejo salvaje reparó en que no habían cerrado bien su jaula y decidió apostar por la libertad. Invitó al conejo de laboratorio a unirse a la fuga. Pero éste no lo veía claro; no había estado nunca fuera del laboratorio. Finalmente, el conejo salvaje lo convenció de que lo intentara.
-Te enseñaré el tercer campo-le dijo el conejo salvaje una vez que estuvieron los dos en libertad, y llevó al conejo de laboratorio a un huerto de lechugas.
Después de comer hasta hartarse, el conejo salvaje dijo:
-Ahora te enseñaré el segundo mejor campo-y se llevó al conejo de laboratorio a una plantación de zanahorias. Y llevó al conejo a una conejera llena de conejas. Todo un paraíso donde pasaron la noche haciendo el amor como conejos.
Cuando estaba apuntando el alba, el conejo de laboratorio anunció que tenía que volver al laboratorio.
-¿Por qué?-preguntó el conejo salvaje-. Te he enseñado el campo número tres, el de las lechugas; el número dos, el de las zanahorias; y el número uno, el de las chicas. ¿Por qué quieres volver al laboratorio?
-No lo puedo evitar-respondió el conejo de laboratorio-. ¡Me muero por fumarme un cigarrillo!
8. Evitar los gimnasios, la verdura hervida, el footing, los rayos uva, el lifting, etc.
Cuando Julio cumplió los setenta, decidió cambiar completamente su estilo de vida para vivir más años. Se sometió a una dieta muy severa, daba largas caminatas, nadaba y tomaba el sol. En tres meses, Julio perdió cinco kilos, redujo quince centímetros el perímetro de su cintura y aumentó doce centímetros el pecho. Esbelto y bronceado, decidió dar el toque final a su aspecto con un corte de pelo deportivo. A la salida de la peluquería, le atropelló un autobús.
-¡Dios mío!-gritó cuando yacía moribundo-. ¿Cómo has podido hacerme esto?
-A decir verdad, Julio-dijo una voz que procedía del cielo-. ¡No te he reconocido!
9. Tener en cuenta:
Si tengo que coger un avión, debo llevarme una bomba, por cuestión de seguridad. Por un cálculo de probabilidades, es prácticamente imposible que haya dos personas con una bomba en el mismo avión.
10. Evitar a toda costa las tentaciones religiosas. No confiar en la caridad.
Un hombre está rezando:
-Señor-ruega-, me gustaría hacerte una pregunta.
El Señor le responde:
-Ningún problema, tú dirás.
-Señor, ¡es verdad que, para ti, un millón de años no son más que un segundo?
-Sí, es verdad.
-Muy bien, entonces, ¿qué son para ti un millón de euros?
-Para mí, un millón de euros no son más que un céntimo.
-Ajá...-le dice el hombre-. Señor, ¿me concederías un céntimo?
-Claro que sí-dice el Señor-. Espera un segundo.
11. Desconfiar radicalmente de los políticos, y, sobre todo, de los empresarios.
ENTREVISTADOR: Señor, ha amasado usted una fortuna considerable a lo largo de su vida. ¿Cómo hizo el dinero?
MILLONARIO: En el sector de las palomas mensajeras.
ENTREVISTADOR: ¡Palomas mensajeras! ¡Es fascinante! ¿Y cuántas habrá vendido?
MILLONARIO: Sólo una, pero siempre regresa.
12. No caer en la vanidad.
PINTOR: ¿Qué tal van mis ventas?
PROPIETARIO DE LA GALERÍA: Bueno, pues tengo buenas y malas noticias. Vino un hombre y me preguntó si eras un pintor que se revalorizaría al morir. Cuando le dije que pensaba que sí, compró todo lo que tenía tuyo en la galería.
PINTOR: ¡Vaya! ¡Es maravilloso! ¿Y las malas noticias?
PROPIETARIO:El comprador era tu médico.
13. Desear siempre lo mejor a todos los que me rodean.
-Antonio, espero que vivas cien años, y tres meses.
-Gracias, Paco. Pero ¡por qué "y tres meses"?
-Es que no quiero que mueras de repente.
14. Tener muy en cuenta en todo este año la premisa de que la historia del mundo es la suma de aquello que hubiera sido evitable.

13 comentarios:

Mita dijo...

Pues muy bien, pero es que... a mí me encanta la verdura hervida!!! :)
No he hecho planes para 2011, la vida también te sorprende con cosas hermosas,incluso más de lo que uno cree, lo que pasa es que no prestamos atención. (uy, perdón, que voy de optimista)
Besos

Juanjo dijo...

Jajaja. Me he reído mucho con la entrada. Sobre todo con Sherlock Holmes.

Yo, más que buenos principios, te deseo grandes resultados.

Un abrazo.

39escalones dijo...

Te has superado, mi querido Francisco. Unos excelentes mandamientos, la versión ligera del Bushido... Vivamos como conejos, esa es la máxima resultante.
Abrazos.

Alejo Urzass dijo...

El chiste de Groucho en el encabezamiento me gusta especialmente, y por bien conocido que sea, me gusta tenerlo presente. A riesgo de ser como la vaca del número pi, explicaré: ¡qué malo es tener principios! Quien esgrime con seriedad sus principios siempre acaba dañándose a sí mismo o a los demás. Eso seguro.

Francisco, he disfrutado de su sentido del humor.

zim dijo...

Un placer leer esta redonda entrada, Francisco.
Por añadir una pizca de optimismo al humor con que la has escrito, diría que aunque la catorce sea cierta para la Historia, quizá para nuestra pequeña historia valdría también esto: "Todos los días se nos presenta un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia."
Procuraré tener los ojos bien abiertos y escoger la respuesta adecada ;)

Buen año.

Licantropunk dijo...

Los fumadores han empezado mal el año, pero de ahí a ponerse a hacer testamento vital... Animo, que será cosa de cambiar la forma del hábito y empezar a mascarlo: pondrán escupideras en los bares y se montarán escenas grandiosas como la de "Río Bravo".
Saludos.

mindinmungui dijo...

Pues realmente Francisco me lo he pasado "chupi" con éste post, ¡que risas!, te deseo lo mejor para éste año, sin propositos, sin principios, sin planes, sin nada, desde el corazón, un abrazote,

Raúl dijo...

Sonrío.

Marcela dijo...

Excelente (con algunas cosas me reí hasta las lágrimas).
Todos los años intento vivirlos siguiendo, más o menos, estos mismos principios.
Que tu año sea muy bueno.
Saludos.

mi nombre es alma dijo...

El año nuevo es un devorador de propósitos, por lo que mejor será no hacer ninguno.

El cuento de Holmes fue mi felicitación hace unos años, nunca menosprecio la inteligencia sobre todo cuando te hace reir, y hoy sonrío y me río a carcajadas.

Miguel Sanfeliu dijo...

Muy divertida esta entrada. Empezando así el año, con ese buen humor, nada nos puede ir mal ¿no?
Un abrazo

Kinezoe dijo...

Me voy a la cama con estos sabios consejos, Francisco. Los meditaré mientras me vence el sueño. Divertida entrada, amigo. También me hizo gracia el comentario de Licantropunk; me imaginé la escena.

Un abrazo.

C. Martín dijo...

Suscribo y sonrío, buen año tengamos con estos principios.