sábado, 21 de enero de 2012

A ninguna parte



Le prometí a Marcos Callau un texto triste,muy triste.

Saber por qué es así. ¿Qué se desencadena en nosotros para que la emoción permanezca? ¿Qué ocurrió ayer, hace decenas de años, para que sea lo que ha sido hoy?. ¿Cómo puedo adivinarlo para mañana? Porque nunca nada ha sido para lo que reconozcamos en lo que fue un día. Una llaga negra para que no hubiera claridad. Una vergüenza en un pliegue nuestro que se formó para que fuéramos tersos. Pero inserto en eso, algo creció después, se sobrepuso a todo lo demás, se transformó en belleza por la disipación del tiempo. Nadie sabe si una alegría pasada desapareció de la memoria o es la alegría que ha terminado por quedarse. Nadie sabe si un disgusto es lo mismo que floreció después en leyenda. Porque sólo lo irreal permanece, es decir, lo que nunca existió. Es lo irreal que no se ve todo de modo que pudiese saberlo hoy. Es decir, su nada de lo que está hecho todo.

Si yo supiera decir lo que me oprime en una lengua que nadie supiese. La amargura, la humillación, la frustración. El desorden de la vida y del pensamiento. La desorganización del mundo. El pandemonio del arte y de sus cretinos salteadores. La niebla cerrada de la Historia que no nos deja ver a un palmo de distancia. El trabajo de esclavo con el que fuimos ordenando el pensar y el sentir a lo largo de la vida, para que ahora se nos diga que era inútil e ingenuo. Las ratas de los escombros del gran seísmo, y todo lo demás, y todo lo demás. Si yo pudiera poner todo eso en una lengua extraña que ni yo mismo entendiese. 

5 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Gracias, amigo! Es sensacional esto: "Es decir, su nada de lo que está hecho todo" Hasta de música triste lo acompañas. Un lujo. Ya lo dijo Frank Sinatra en sus últimas palabras, antes de morir: "Estoy perdiendo" Un abrazo!

39escalones dijo...

Pues sí que es triste, sí. Caray con los zombis...
Abrazos

Raúl dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Raúl dijo...

Me he equivocado de entrada a la hora de dejarte el comentario, y la culpa es únicamente tuya, que me provocas confusión.
He dicho.
Sonrío.

Licantropunk dijo...

Si lo magnífico es triste... ¿Oxímoron?
Hoy me falta tristeza para ser melancólico y me sobra añoranza para ser feliz (la tengo apuntada, je, je).
Saludos.